El pastor e influencer evangélico Elías Argüello, líder de la comunidad religiosa Dimensión Cielo, comenzó a ser juzgado en Córdoba acusado de trata de personas con fines de explotación laboral, en una causa que también involucra a otras tres personas de su entorno: Ricardo Mercado (“Eliseo”), Marcos Burini (“Mateo”) y Maximiliano Mercado (“Benjamín”). Junto a ellos también fue procesada la pareja de Argüello, Daiana Herrera, señalada dentro de la organización como “la profeta”, mientras que el pastor era considerado por sus seguidores como “el enviado de Dios”.
El juicio se desarrolla en el Tribunal Oral Federal N°2 de Córdoba, integrado por los jueces Enrique Lilljedahl, María Noel Costa y José Fabián Asís, con el fiscal Carlos Gonella a cargo de la acusación. Fueron previstas inicialmente cuatro audiencias, aunque fuentes judiciales anticipan que el debate podría extenderse debido a la gran cantidad de prueba testimonial. En total, la causa involucra a siete presuntas víctimas, aunque cinco de ellas no se reconocen como tales.
La investigación se originó a fines de 2020, tras una serie de allanamientos realizados en la vivienda de Argüello y en dos emprendimientos vinculados a la organización: uno de panificación y otro inmobiliario. En marzo de 2021 el pastor fue detenido y posteriormente recuperó la libertad.
Según la Justicia, los imputados habrían captado a las víctimas mediante engaños, abuso de vulnerabilidad y mecanismos coercitivos, para alejarlas de sus familias, quitarles bienes materiales y someterlas a condiciones de servidumbre con fines de explotación económica y laboral.
La fiscal federal de San Francisco, María Marta Schianni, sostuvo al elevar la causa a juicio que las víctimas habrían sido integradas a un “grupo coercitivo de características sectarias y estructura piramidal”.
El procesamiento de 2024 agravó la acusación por la pluralidad de autores y víctimas, el abuso de vulnerabilidad y la consumación de la explotación. En el caso de Argüello, además, se sumó la condición de “ministro de un culto no reconocido”.
Desde la querella, representada por los abogados Facundo Rodríguez de la Torre y Noelia Robledo, aseguran que existe “prueba contundente”, incluyendo testimonios, informes psicológicos, escuchas telefónicas y actas de allanamiento.
Los letrados representan a los padres de una joven que, según afirman, lleva ocho años sin contacto con su familia y permanece bajo una fuerte influencia psicológica de la organización. “Considera a Argüello como su familia”, sostuvo Rodríguez de la Torre, quien pidió una “condena ejemplar” y asistencia psicológica para las víctimas.
Por su parte, la defensa de Argüello y Herrera rechazó las acusaciones y aseguró que “no existió captación, coerción ni amenazas”.
El abogado Eduardo Gómez Caminos sostuvo que se investigó erróneamente a un grupo unido por “la música y la religión” y afirmó que no podrá acreditarse el delito “con el grado de certeza necesario para condenar”. Según la defensa, los imputados son inocentes y la causa presenta “una atipicidad manifiesta”.
