Córdoba agravó la pena a un hombre condenado por un asalto que terminó con la muerte de un jubilado

David Jesús Rivero recibió 18 años de prisión por el violento robo en la vivienda de Norberto Martella, de 84 años, en Corral de Bustos-Ifflinger. El tribunal consideró como agravante el sufrimiento adicional que padeció la víctima, quien fue golpeada, atada, amordazada y vendada antes de morir.

Córdoba agravó la pena a un hombre condenado por un asalto que terminó con la muerte de un jubilado

David Jesús Rivero fue condenado a 18 años de prisión por el asalto que terminó con la muerte de Norberto Martella, de 84 años, en Corral de Bustos-Ifflinger. El tribunal agravó la pena al considerar el sufrimiento adicional que padeció la víctima, quien fue golpeada, atada, amordazada y vendada.

La Cámara Criminal y Correccional de Segunda Nominación de Bell Ville condenó a 18 años de prisión a David Jesús Rivero por un homicidio en ocasión de robo cometido en junio de 2024 en Corral de Bustos-Ifflinger, en el sudeste de Córdoba. Para determinar la pena, el tribunal tuvo en cuenta la violencia ejercida contra la víctima y el sufrimiento adicional que le provocaron durante el asalto.

El hecho ocurrió el 30 de junio de 2024, minutos antes de las 8.30, cuando Rivero y un cómplice que no fue identificado ingresaron a robar a la vivienda de Norberto Paulino Martella, de 84 años, conocido en el pueblo por su trabajo como calesitero.

Según se estableció durante el juicio, los asaltantes saltaron dos portones perimetrales cerrados con candado y se ocultaron en el patio trasero de la propiedad. Esperaron a que el dueño de casa abriera la puerta de la cocina para sorprenderlo y reducirlo.

Durante el ataque, golpearon brutalmente a Martella con su propio bastón, le ataron las manos detrás de la espalda a una cama, lo amordazaron con dos bufandas y le vendaron los ojos. Luego lo dejaron en esas condiciones, en pleno invierno, hasta que fue encontrado por un sobrino.

Las lesiones y el estrés extremo que sufrió el hombre desencadenaron una insuficiencia cardiorrespiratoria que provocó su muerte poco después del asalto.

El sufrimiento adicional como agravante

En los fundamentos de la sentencia, los jueces Alejandro Fauro, Roberto Couretot y Luis Werlen Zbrun destacaron la relación directa entre la violencia desplegada durante el robo y el fallecimiento de Martella.

El tribunal sostuvo que los golpes, la reducción física y las condiciones en las que dejaron a la víctima, de avanzada edad, pusieron en marcha el proceso que terminó con su muerte.

Al establecer la pena, los magistrados consideraron especialmente la vulnerabilidad del hombre y el sufrimiento que padeció más allá de la violencia necesaria para concretar el robo.

En ese sentido, el camarista Roberto Couretot señaló que ese padecimiento adicional excedió ampliamente la violencia propia del despojo y podía ser valorado como una agravante, sin contabilizar dos veces el resultado fatal que ya contempla la figura penal de homicidio en ocasión de robo.

Las pruebas que permitieron condenarlo

Otro de los aspectos centrales del fallo fue la valoración de las pruebas reunidas durante la investigación. Ante la ausencia de evidencia científica directa en la escena, como huellas dactilares o perfiles genéticos, el tribunal consideró acreditada la responsabilidad de Rivero a partir de una serie de indicios graves, precisos y concordantes.

Entre los elementos determinantes se encontraron los testimonios de personas a quienes el propio acusado les habría confesado detalles del asalto, las coincidencias entre su vestimenta y las imágenes registradas por cámaras de seguridad, y otros hechos delictivos que protagonizó en la misma zona.

La condena quedó asentada en la sentencia número 69, fechada el 5 de octubre de 2026, en el marco de la causa por homicidio en ocasión de robo contra David Jesús Rivero.

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