El oficial subinspector acusado de abuso sexual en la alcaidía de la Unidad Departamental sumó una nueva denuncia, por lo cual su situación se complica, ya que acumula tres acusaciones en su contra.
El uniformado fue denunciado por una mujer de 39 años por un abuso sexual con acceso carnal en la madrugada del lunes pasado cuando se encontraba en su celda.
La víctima realizó la exposición judicial, aportó distintas pruebas, como prendas de vestir manchadas con semen, y la revisión médica y análisis en el Hospital San Antonio.
A esos elementos se sumaron las copias de las imágenes de las cámaras de filmación de la alcaidía, por lo que, de inmediato, el fiscal de Instrucción de Segunda Nominación, Javier Di Santo, imputó al policía por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la condición de funcionario público en ocasión de su función. Además, dispuso su detención y el traslado a la Unidad Penitenciaria número seis.
Luego de que trascendiera públicamente el episodio, otra mujer se presentó el jueves pasado en el polo Judicial y realizó una nueva denuncia. Se trata de una mujer que había estado alojada tiempo atrás en la alcaidía y habría sida abusada por el oficial de 38 años.
Finalmente, en la mañana del viernes pasado, una tercera mujer se llegó hasta la sede la Fiscalía de Instrucción de Segunda Nominación y radicó una tercera acusación.
En todos los casos, el modus operandi del policía habría sido similar, ingresando a la celda de mujeres, la amenazaba y las violaba.
Por protocolo, los policías varones no pueden ingresar a las celdas de mujeres, salvo por cuestiones de urgencia. Por ello, en cada guardia debe haber personal femenino para asistir a las mujeres aprehendidas en la alcaidía.
El policía fue imputado del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la condición de funcionario público en ocasión de su función.
Tras la denuncia de la primera víctima el lunes pasado, el Tribunal de Conducta de las Fuerzas de Seguridad dispuso el pase a situación pasiva del policía, que cumplía funciones en el cuidado de los presos.
Los investigadores no descartan que en la semana se concreten nuevas acusaciones contra el policía que se desempeñaba en la alcaidía.
Mientras tanto, desde la Fiscalía de Di Santo enviaron a realizar los estudios pertinentes a las prendas secuestradas a la presunta víctima más reciente. La damnificada confirmó a Puntal que entregó como pruebas una campera, una remera rosa y un pantalón negro que estarían manchados con semen.
“No se lo deseo a nadie lo que me pasó. Sé que he hecho algunas cosas malas y por eso estaba detenida, pero me trató como una basura, no voy a permitir que me traten así”, señaló la víctima, tras recuperar la libertad por el delito de hurto y defraudación que había cometido el 17 de mayo en jurisdicción de la Subcomisaría Abilene, en el oeste de la ciudad.
La mujer indicó que decidió dar su testimonio para que otras damnificadas se animen a presentarse a la Justicia y denunciar al policía acusado del aberrante delito.
