Una organización acusada de realizar estafas virtuales mediante criptomonedas y supuestas inversiones financieras fue desarticulada tras una serie de allanamientos realizados en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Como resultado, tres hombres fueron detenidos y se secuestraron dispositivos electrónicos, dinero y documentación vinculada a la causa.
La investigación, que lleva más de un mes de trabajo, ya había tenido una primera etapa con 21 procedimientos en los que las fuerzas de seguridad lograron afectar la estructura central del grupo, integrado por dos familias. En esa instancia también se secuestraron más de 250.000 dólares, entre efectivo y activos digitales, además de vehículos y equipos tecnológicos.
Según fuentes policiales, la Justicia imputó a ocho integrantes de la organización por diferentes funciones dentro del esquema delictivo. Durante esa etapa también fue detenido otro sospechoso que tenía un pedido de captura vigente emitido por la Justicia de La Rioja.
Nuevos allanamientos y secuestro de elementos
Las tareas investigativas continuaron con la participación de distintas áreas especializadas en delitos tecnológicos y cibercrimen. En ese marco, el fiscal general Fernando Rivarola, de la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen y Evidencia Digital de Rawson, solicitó una nueva serie de operativos.
En total se realizaron diez allanamientos, ocho de ellos en distintos barrios porteños —Retiro, Almagro, Monserrat, Balvanera, San Nicolás, Palermo, Barracas y Parque Avellaneda— y otros dos en Villa Tesei y San Justo, en la provincia de Buenos Aires.
Durante los procedimientos fueron identificadas 19 personas y quedaron arrestados tres sospechosos señalados como responsables de las maniobras investigadas. Además, los agentes secuestraron 24 teléfonos celulares, cinco CPU, cuatro notebooks, tarjetas bancarias, un disco rígido, una memoria y 6.036 dólares en efectivo.
Cómo funcionaba la maniobra investigada
La causa se originó a partir de una denuncia realizada en 2023 en Puerto Madryn, provincia de Chubut. La denunciante aseguró haber invertido más de 100 millones de pesos en un esquema que prometía ganancias financieras.
De acuerdo con la investigación judicial, los acusados ofrecían participar en sociedades inexistentes y supuestas inversiones en empresas que cotizaban en bolsa. También habrían desarrollado una aplicación ficticia que mostraba movimientos financieros simulados para generar confianza entre las víctimas.
Cuando los inversores intentaban retirar el dinero, los responsables argumentaban supuestas restricciones administrativas vinculadas al Banco Central, lo que impedía recuperar los fondos.
