El fiscal mandó a juicio a Claudio Barrelier y a los otros cinco imputados

El principal acusado enfrenta cargos por abuso sexual y homicidio triplemente calificado. Los restantes deberán responder por encubrimiento agravado.

Claudio Barrelier, el principal acusado por el femicidio de Agostina Vega.

Claudio Barrelier, el principal acusado por el femicidio de Agostina Vega.

El fiscal Raúl Garzón resolvió este jueves elevar a juicio la causa por el femicidio de Agostina Madeleine Vega, la adolescente de 14 años asesinada en mayo pasado en Córdoba. Claudio Gabriel Barrelier, principal acusado, será juzgado como presunto autor del crimen, mientras que otros cinco imputados deberán responder por encubrimiento agravado.

La decisión fue comunicada a la familia materna de la víctima y pone fin a la etapa de investigación, que durante varios meses reunió pruebas científicas, registros de cámaras, comunicaciones y la reconstrucción de los movimientos de los involucrados.

La mamá y los abuelos están aliviados. Agradecen y confían en la tarea que prolijamente llevó adelante la Justicia de Córdoba”, señaló el abogado querellante Carlos Nayi.

Barrelier, de 34 años, fue enviado a juicio acusado de abuso sexual con acceso carnal y homicidio triplemente calificado, por mediar violencia de género —femicidio—, alevosía y criminis causae. En tanto, Osvaldo Miguel Fassetta, Soledad Andrea Andreani, Marianela Soledad Palmero, Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz fueron acusados de encubrimiento agravado.

Las pruebas que sostienen la acusación

Entre los principales elementos incorporados a la causa aparecen rastros de ADN compatibles con Barrelier y manchas de sangre de Agostina halladas en la vivienda de Juan del Campillo al 800, en barrio Cofico, donde residía el principal acusado junto con su pareja, su hija adolescente y otros inquilinos.

A esas evidencias se sumaron registros de cámaras de seguridad y comunicaciones que permitieron reconstruir los movimientos de los involucrados durante las últimas horas en las que Agostina estuvo con vida.

Según la hipótesis de la Fiscalía, la adolescente llegó engañada a la vivienda de Barrelier durante la noche del sábado 23 de mayo. Allí habría sido abusada sexualmente y asesinada durante la madrugada siguiente. Su cuerpo fue trasladado posteriormente hasta barrio Ampliación Ferreyra, en el sudeste de Córdoba capital, donde fue encontrado el sábado 30 de mayo.

La versión de Barrelier no modificó la investigación

En los últimos días, Barrelier había ampliado su declaración ante Garzón y sostuvo una versión diferente sobre lo ocurrido. Afirmó que Agostina había salido por sus propios medios de la vivienda alrededor de las 23.20 y que posteriormente había subido a un automóvil rojo.

También vinculó a la madre de la adolescente y a Fassetta con una supuesta entrega de la joven a personas relacionadas con el narcotráfico. Sin embargo, la Fiscalía consideró que sus dichos no lograron modificar el cuadro probatorio reunido durante la investigación. Según fuentes vinculadas con la causa, la secuencia descripta por Barrelier no aparece registrada en las cámaras analizadas.

Los investigadores también señalaron que la presencia de sangre de Agostina dentro de la vivienda constituye uno de los elementos que contradicen la hipótesis de que la adolescente simplemente se retiró del lugar.

Palmero pidió perdón

En el tramo final de la investigación también declaró Marianela Palmero, pareja de Barrelier, quien pidió perdón y manifestó su arrepentimiento por no haber informado antes a la Justicia sobre ruidos que había escuchado aquella noche.

La mujer, sin embargo, no reconoció haber sabido que Agostina había sido asesinada ni admitió haber participado del crimen. Su acusación, al igual que la de Fassetta, Andreani, Córdoba y Ascarruz, quedó encuadrada en el delito de encubrimiento agravado.

Con la resolución de Garzón, la causa quedó en condiciones de ser discutida ante un tribunal de juicio. Las defensas de los imputados podrían ahora cuestionar la elevación del expediente.

Salir de la versión móvil