Una fiesta clandestina que reunía a más de 400 personas fue desarticulada durante la madrugada de este domingo en un predio de Malvinas Argentinas, localidad ubicada a pocos kilómetros de la ciudad de Córdoba. El operativo terminó con tres personas detenidas y el secuestro de distintas sustancias, entre ellas cocaína, tusi y cristal.
El procedimiento se inició alrededor de las 6.30, luego de que la Municipalidad de Malvinas Argentinas alertara a las autoridades provinciales sobre el desarrollo del evento. En el lugar intervinieron efectivos de la Policía de Córdoba y de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), con colaboración de la Municipalidad de Córdoba.
Según informaron fuentes oficiales, la celebración se realizaba detrás de un establecimiento nocturno, donde se habían instalado carpas para recibir a los asistentes.
Tres detenidos y secuestro de drogas
Durante el operativo, tres mayores de edad fueron detenidos por una presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737. Las actuaciones quedaron a disposición de la Fiscalía de Narcotráfico de turno.
Los efectivos secuestraron cocaína, tusi, cristal y otras sustancias, además de una importante cantidad de bebidas alcohólicas. Según fuentes oficiales, llamó especialmente la atención la cantidad de cocaína encontrada durante la intervención.
También se incautaron 10 vehículos por faltas municipales. A uno de los organizadores, en tanto, le secuestraron los equipos de música debido a una presunta infracción al Código de Convivencia.
Intervención tras una alerta municipal
La intervención se produjo luego de que el intendente de Malvinas Argentinas, Gastón Mazzalay, comunicara la situación al ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien dispuso la intervención de las fuerzas provinciales.
El procedimiento fue coordinado por el subjefe de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, Martín Federico Dorsch; el subjefe de la Policía de Córdoba, comisario general Iván Rey; y el jefe de la Departamental, Víctor Quevedo.
Quinteros permaneció en el lugar durante el operativo y defendió la decisión de interrumpir la fiesta antes de que pudiera producirse una situación de mayor gravedad.
“Prefiero que me puteen cientos de chicos por cortarles la fiesta a la mañana y no tener que ir después a golpear la puerta de sus padres”, sostuvo el funcionario.
El ministro señaló que la intervención buscó prevenir situaciones que pudieran poner en riesgo la vida o la integridad de los jóvenes. En ese sentido, destacó la coordinación entre la Policía de Córdoba y la FPA ante la información proporcionada por las autoridades municipales.
“Cuando un intendente nos informa que hay una fiesta clandestina de estas características, el Ministerio de Seguridad no mira para otro lado. Actuamos”, afirmó Quinteros.
El funcionario también aseguró que la Provincia continuará interviniendo ante eventos de estas características y sostuvo que el objetivo es evitar que estos espacios se conviertan en escenarios de consumo o comercialización de drogas y situaciones de violencia.
