La Municipalidad de Córdoba intervino en siete fiestas clandestinas y supervisó más de 250 eventos durante los operativos de control desarrollados este fin de semana en la capital. Los procedimientos, coordinados por el Ente Municipal de Fiscalización y Control, terminaron con la clausura de cuatro reuniones en actividad y la desarticulación de otras tres antes de su inicio. Las actuaciones respondieron a la necesidad de verificar las condiciones de seguridad, la presencia de menores y el cumplimiento de las ordenanzas locales.
Las patrullas de control clausuraron de manera preventiva cuatro propiedades privadas que organizaban bailes sin autorización. Los inspectores desalojaron a más de 440 personas de los inmuebles ubicados en Rodríguez Peña 458, Luis de Góngora 1019, Jujuy 510 —vivienda que registra antecedentes similares— y Alto de Chipión 5877, en el barrio Villa El Libertador. En el interior de estos lugares se constató la permanencia de una cantidad importante de menores de edad.
Las tareas preventivas permitieron desactivar otros tres eventos masivos antes de la llegada de los asistentes en distintos cuadrantes de la ciudad. Asimismo, la autoridad de control extendió los operativos hacia el rubro gastronómico y de espectáculos públicos nocturnos. El esquema de fiscalización buscó reducir los riesgos edilicios y comerciales asociados a la falta de habilitación oficial.
Clausuras en locales y actas por ruidos molestos
El personal municipal dispuso el cierre inmediato de un restaurante ubicado en el Bv. Elías Yofre 1050. En este comercio de la zona sur, la repartición estatal constató extintores vencidos, acumulación de grasa en las cocinas y cableado eléctrico expuesto. También se sancionó al establecimiento Living Four por organizar espectáculos públicos sin contar con los permisos exigidos por el artículo 6°, inciso G, de la Ordenanza N° 13.140.
El último procedimiento del fin de semana ocurrió en la Av. Juan B. Justo 2655 tras una denuncia vecinal por ruidos molestos. Los agentes comprobaron que en la dirección funcionaba un maxi kiosco y bar que carecía de toda documentación legal para la actividad. En el despliegue general participaron efectivos de la Guardia Urbana Municipal, personal de la Policía de la Provincia de Córdoba y miembros del Tribunal Administrativo Municipal de Faltas.
