La Justicia bonaerense confirmó que el hombre hallado muerto a balazos el sábado en un descampado de Florencio Varela es Juan Francisco “El Francés” Viarnes, de 66 años, un personaje histórico con pedido de captura de Interpol y antecedentes centrales en el narcoescándalo que impactó a la Policía de Córdoba en 2013.
El cuerpo fue encontrado en el cruce de Paysandú y Holmberg, en una zona rural lindera a Almirante Brown, y la principal línea de investigación apunta a una ejecución. El cadáver tenía seis impactos de bala y se encontraba en avanzado estado de descomposición.
La identificación se logró mediante un cotejo de huellas dactilares ordenado por el fiscal Darío Provisionato, a cargo del expediente. En un inicio el caso había sido reportado como una muerte por descompensación, aunque al arribar al lugar los peritos advirtieron los disparos.
De acuerdo con la autopsia, Viarnes recibió seis disparos y falleció por una herida en la arteria aorta. Aunque llevaba un puñal entre sus pertenencias, no presentaba lesiones de arma blanca, lo que refuerza la hipótesis de un ataque a corta distancia.
Las primeras reconstrucciones indican que había recurrido a contactos para obtener documentación falsa en Berazategui. No obstante, los motivos y las personas involucradas en el crimen siguen bajo investigación. Al ser hallado vestía camisa lila, jean y zapatillas deportivas, una ropa que contrastaba con el entorno rural donde fue abandonado. Por eso, los investigadores creen que el sitio fue elegido solo para descartar el cadáver.
Los últimos años de Viarnes
En 2021 Viarnes había sido extraditado desde Paraguay, allí se hacía pasar por médico, a Córdoba, donde recibió una condena de cinco años y medio. Luego se estableció que en noviembre pasado llegó a Berazategui para tramitar un registro de conducir con una dirección prestada, lo que volvió a exponer su perfil de hombre sin domicilio fijo y con identidades falsas, como la de un supuesto coronel retirado.
Con un extenso prontuario, se hizo conocido por su papel en el narcoescándalo de Córdoba, iniciado tras su detención en 2013 con dólares falsos, cuando dijo ser informante de Drogas Peligrosas. Sus declaraciones dieron como resultado procesamientos y condenas para altos jefes policiales.
Además, fue testigo clave en el juicio por la desaparición de Cristian Schaerer en 2003, al aportar grabaciones que contribuyeron a las condenas.
En el año 2022 fue condenado por encubrimiento, estafa y falsificación, recuperó la libertad y desde entonces se movía entre provincias y países.
Ahora la causa busca reconstruir sus últimos pasos: su celular no apareció, su línea seguía activa y su pareja aún no fue ubicada.
