Una tragedia vial en Villa Nueva volvió a poner de manifiesto la fragilidad de la vida sobre dos ruedas y la importancia vital de los elementos de seguridad.
Este domingo por la mañana, una joven de 25 años falleció tras protagonizar un siniestro en el barrio La Floresta, sobre la calle San Luis al 120.
El accidente ocurrió cuando la conductora de una motocicleta Keller 110 perdió el control del rodado, provocando que ambas ocupantes cayeran violentamente sobre el asfalto.
Según fuentes policiales, ninguna de las mujeres llevaba casco reglamentario al momento del impacto.
Los servicios de emergencia trasladaron a las víctimas al Hospital Pasteur, donde la acompañante sufrió un traumatismo de cráneo severo que resultó fatal
. Este nuevo deceso funciona como un recordatorio urgente: el casco no es un accesorio opcional, sino la única barrera de protección real ante un imprevisto vial.
Incluso a baja velocidad, el contacto directo de la cabeza con el asfalto puede generar daños neurológicos permanentes. Respetar las normas de tránsito y asegurarse de usar el casco en cada trayecto puede marcar la diferencia entre un accidente recuperable y una pérdida irreparable.
