La Justicia de Córdoba rechazó una demanda de desalojo presentada por un hombre contra su ex pareja, quien reside en el inmueble junto a los dos hijos de ambos, de cuatro y cinco años. El fallo fue dictado por el juez Claudio Daniel Gómez, del Juzgado de Competencia Múltiple de Corral de Bustos.
El demandante argumentó que era el único propietario de la vivienda, ya que la había adquirido en 2014, antes de iniciar la relación. Señaló además que, tras la separación, permitió que la mujer y los niños permanecieran allí, aunque —según sostuvo— habían acordado un plazo de seis meses para que ella consiguiera otra vivienda.
Al analizar el caso, el magistrado puso el foco en la dinámica familiar posterior a la ruptura y destacó que los niños están bajo el cuidado exclusivo de su madre. De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, es ella quien asume de manera integral las tareas de crianza, mientras que el padre mantiene un régimen de visitas limitado a un fin de semana cada 15 días.
El juez también evaluó la situación económica de ambas partes. Señaló que el hombre logró reconfigurar su situación personal y patrimonial, mientras que la mujer depende de un emprendimiento propio en el domicilio y de una cuota alimentaria equivalente al 50% de un salario mínimo.
En la sentencia, se advirtió que un eventual traslado implicaría perder simultáneamente la vivienda y la fuente de ingresos, afectando directamente la organización familiar y el cuidado de los niños.
En ese marco, el magistrado concluyó que hacer lugar al desalojo sería “injusto e inequitativo”, especialmente al analizar el caso con perspectiva de género y bajo el principio del interés superior de los niños.
Finalmente, el juez sostuvo que el conflicto no debe resolverse en un juicio de desalojo, sino en el fuero de familia, donde se contemple de manera integral la situación del grupo familiar.
