El jury de enjuiciamiento que se desarrolla en la Legislatura de Córdoba contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro ingresó en una etapa determinante, con revelaciones recientes que volvieron a sacudir una de las causas judiciales más emblemáticas y cuestionadas de la provincia: el crimen de Nora Dalmasso.
Durante las últimas audiencias, el eje estuvo puesto en una de las omisiones más graves de toda la investigación: la falta de un cotejo de ADN a Roberto Bárzola, el parquetista que trabajó en la casa de la víctima antes del asesinato.
Aunque había sido considerado dentro de las líneas investigativas iniciales, recién en 2023 se confirmó que su perfil genético coincidía con rastros hallados en el cinturón de la bata utilizado para estrangular a Dalmasso y con un vello encontrado sobre el cuerpo.
La demora de casi dos décadas en concretar esa medida fue uno de los puntos más críticos expuestos ante el jurado, especialmente porque cuando se obtuvo esa coincidencia genética, la acción penal ya estaba prescripta. Esto dejó sin posibilidad de avanzar judicialmente contra el sospechoso y consolidó uno de los mayores cuestionamientos hacia la actuación de los fiscales.
Otro de los aspectos más impactantes de las jornadas recientes fue la reconstrucción del manejo de la escena del crimen en la vivienda del country Villa Golf, donde Nora Dalmasso fue asesinada en noviembre de 2006. Declaraciones de peritos y testigos describieron un procedimiento signado por la falta de protocolos básicos, con ingreso de numerosas personas al dormitorio, manipulación inadecuada de pruebas y ausencia de recursos para garantizar condiciones de preservación.
Las exposiciones incluyeron además el reconocimiento de deficiencias materiales en la recolección de evidencia, lo que reforzó la hipótesis de una escena contaminada desde las primeras horas y debilitó seriamente la validez de buena parte de la prueba inicial.
En paralelo, también cobraron relevancia los testimonios de la familia Macarrón, que volvió a cuestionar el enfoque original de la investigación. Facundo Macarrón reiteró que durante años el expediente se direccionó hacia el entorno familiar bajo prejuicios y sospechas sin sustento firme, con consecuencias devastadoras a nivel personal.
Mientras la acusación sostiene que hubo negligencia grave y errores funcionales determinantes, Di Santo, Miralles y Pizarro continúan defendiendo su actuación y aseguran que trabajaron con las herramientas y pruebas disponibles en cada momento.
El proceso seguirá sumando testimonios hasta el 8 de mayo, mientras que los alegatos finales están previstos para el 11 y 12 de mayo. Ese último día podría conocerse el veredicto que definirá si los tres fiscales son removidos de sus cargos.
A casi veinte años del femicidio, las últimas novedades del jury no sólo reabrieron heridas en torno al asesinato de Nora Dalmasso, sino que también instalaron una discusión más profunda sobre las responsabilidades institucionales en una investigación que, para amplios sectores, quedó marcada por errores irreversibles y por una demora que favoreció la impunidad.
Jury por el caso Nora Dalmasso: cuarta jornada con nuevos testigos clave
