Durante la noche del viernes, se realizó un operativo de seguridad interinstitucional en sectores clave de la ciudad de Córdoba: Parque Sarmiento, barrio Nueva Córdoba y Güemes, áreas caracterizadas por una intensa actividad nocturna los fines de semana.
El procedimiento fue llevado adelante por distintas dependencias de la Policía de Córdoba, con la participación de CAP, Guardia de Infantería, Policía Caminera, División Canes, GOEM, GEOT, SEOM y la Fuerza Policial Antinarcotráfico, además del acompañamiento del Poder Judicial y áreas municipales.
Controles viales y uso del espacio público
Según se informó oficialmente, el operativo tuvo como ejes ordenar el uso del espacio público, prevenir picadas ilegales y reforzar la seguridad vial. En ese marco, se realizaron controles de alcoholemia, verificaciones sobre el consumo y expendio de alcohol en la vía pública y controles vehiculares en puntos estratégicos.
Estas acciones se enmarcan en una serie de operativos que se vienen intensificando en zonas con alta concurrencia nocturna, donde vecinos y comerciantes suelen denunciar ruidos molestos, circulación imprudente y ocupación irregular del espacio público.
Resultados del procedimiento
Como saldo del despliegue, las autoridades informaron el secuestro de 19 motocicletas y cinco automóviles, además de la detención de tres personas por infracciones al Código de Convivencia.
También se dispusieron siete clausuras, se decomisaron 573 botellas de bebidas alcohólicas, se labraron 39 actas por consumo de alcohol en la vía pública y se retiraron nueve puestos de comida instalados de manera irregular.
Supervisión y contexto local
El operativo fue supervisado por el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, junto al subjefe de Policía, Crio. Gral. Lic. Alberto Bietti, y el director general de Seguridad Capital, Crio. My. Lic. Juan Esquibel, entre otras autoridades.
Desde el Gobierno provincial señalan que este tipo de intervenciones busca reducir situaciones de riesgo tanto para peatones como para conductores, en sectores donde la combinación de alcohol, tránsito y aglomeraciones suele derivar en siniestros viales y conflictos urbanos. Para la ciudadanía, los controles implican posibles desvíos, retenciones y sanciones, especialmente durante fines de semana y eventos nocturnos.
