El comisario Rubén Brandán, de 44 años, se encuentra en estado delicado tras recibir un balazo mientras intentaba frenar una pelea entre cuidacoches informales, conocidos como “naranjitas”, en la avenida Fuerza Aérea al 1800, barrio Parque Capital, Córdoba, el martes alrededor de las 21.
Según la investigación, Brandán, que iba de civil, intercedió cuando tres hombres comenzaron a agredirse por control territorial. En ese momento, uno de los agresores le quitó el arma reglamentaria y disparó, impactando el proyectil en el tórax, con lesión pulmonar y posible compromiso de la médula. El comisario fue trasladado al Hospital de Urgencias, donde se logró controlar el hemotórax y se realizan estudios adicionales para evaluar daños.
Varios compañeros de la fuerza se acercaron al hospital para conocer su estado y destacaron que es un excelente policía. Uno de ellos, compañero de promoción de la Escuela de Oficiales, aseguró a Hoy Día Córdoba que, aunque Brandán permanece en estado reservado, son optimistas sobre su evolución, ya que los pulmones están drenando correctamente, nunca perdió la conciencia y no requiere asistencia respiratoria. De todos modos, aclararon que habrá que esperar la evolución de las heridas recibidas.
Los agresores, dos hermanos de 36 y 44 años, fueron detenidos ayer en la calle Aviador Petirossi, en barrio San Roque, mientras se movilizaban en un Peugeot 208. Ambos tienen antecedentes por robos y hurtos, y el arma reglamentaria del policía aún no fue recuperada. El tercer involucrado, con un frondoso prontuario, permanece en libertad y colabora como testigo.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, calificó el problema de los cuidacoches no registrados como un asunto de alta peligrosidad, vinculado a un conflicto por control de territorio y la ausencia del Estado en la gestión del sector. Quinteros respaldó la actuación del comisario e indicó que, en caso de judicialización, la cartera de Seguridad podría presentarse como querellante.
La fiscal subrogante María Celeste Blasco ordenó la recolección de imágenes de cámaras y testimonios, manteniendo el caso bajo estricto secreto de sumario.
