El juicio por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años asesinada en la localidad cordobesa de Brinkmann, llega este jueves a su etapa decisiva en los tribunales de San Francisco. La fiscal de Cámara pidió prisión perpetua para los tres acusados, mientras se espera que los jurados populares y técnicos den a conocer el veredicto cerca de las 20.
Los imputados son Rocío Milagros Rauch, de 28 años y madre de la víctima; Ezequiel Matías Simeone, de 33, pareja de Rauch y padrastro de Aralí; y Cristian Hernán Varela, de 40 años, amigo de ambos.
Los tres están acusados de abuso sexual agravado por la edad de la víctima y homicidio criminis causae, cometido con la participación de más de una persona y en un contexto de violencia de género. A Simeone, además, se le atribuye el delito de incendio.
La jornada final contempla los alegatos de la acusación y de los abogados defensores. Luego, los jurados deberán definir si los tres acusados son responsables de los delitos que se les atribuyen.
Un crimen que conmocionó a Brinkmann
El caso ocurrió el 2 de noviembre de 2024, cuando Aralí fue encontrada sin vida dentro de la vivienda que compartía con sus hermanos menores. La investigación estableció que el inmueble había sido incendiado de manera intencional.
La pesquisa determinó que la niña había sufrido abusos sexuales reiterados antes de su muerte. La autopsia estableció que falleció como consecuencia de un traumatismo craneal producido antes del incendio.
Según la hipótesis de la investigación, el fuego fue provocado deliberadamente con el objetivo de eliminar evidencias y ocultar el abuso y el homicidio.
La causa comenzó bajo la investigación del fiscal de San Francisco, Oscar Gieco, y posteriormente quedó a cargo del fiscal de Morteros, Francisco Payges, quien avanzó sobre las distintas pruebas reunidas durante la investigación.
Entre los elementos incorporados al expediente figuran pericias genéticas y registros de cámaras de seguridad, además de los testimonios de familiares, profesionales médicos y especialistas que participaron de la investigación.
Solo uno de los acusados declaró
Durante el debate oral declararon más de diez testigos, entre ellos familiares de los imputados, médicos y otros profesionales que intervinieron como peritos.
De los tres acusados, Cristian Varela fue el único que decidió declarar y responder preguntas. Durante su exposición intentó desvincularse del asesinato y de los abusos sufridos por Aralí.
Varela sostuvo que concurría a la vivienda de Rauch y Simeone para comprar drogas y que en algunas oportunidades se quedaba a comer o tomar algo, pero negó haber participado del crimen.
Rauch y Simeone, en tanto, no prestaron declaración durante el juicio.
Pedido de justicia en Brinkmann
En la noche previa a la definición del juicio, familiares de Aralí y vecinos de Brinkmann realizaron una nueva marcha para reclamar justicia. La movilización partió desde la Plazoleta de la Familia y llegó hasta la vivienda donde ocurrió el crimen.
Los familiares insistieron en el pedido de una condena para los responsables y reclamaron que el caso de Aralí sirva también para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Ahora, tras los alegatos de las partes, el tribunal deberá avanzar con la deliberación. Si los tres acusados son encontrados culpables por los delitos que se les atribuyen, la pena prevista será prisión perpetua.
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