A siete días de su detención en Salta, Jorge Javier Grasso fue trasladado a Córdoba en un operativo conjunto de fuerzas de seguridad y se encuentra alojado en la Unidad Carcelaria N°1 de Bouwer, donde permanecerá detenido mientras avanza la causa.
Grasso estaba prófugo desde hacía ocho meses en el marco de la investigación por el femicidio de Milagros Basto, ocurrido en un departamento de calle Buenos Aires al 300, donde los restos de la víctima fueron encontrados dentro de un ropero. En ese mismo inmueble cumplía prisión domiciliaria Horacio Antonio Grasso, ex policía y hermano de Javier, también imputado en la causa.
El traslado se concretó el martes por la noche, cuando una comisión de la Unidad de Homicidios y del Equipo Táctico Especial Recomendado (Eter) de la Policía de Córdoba llegó a la Jefatura de Región X para ejecutar el operativo, siguiendo disposiciones del Poder Judicial cordobés.
Durante la detención en las inmediaciones de Senda Hachada, Grasso intentó eludir su identificación presentando un pasaporte con género femenino, maniobra que ya había utilizado en ocasiones anteriores. A pesar de ello, los efectivos corroboraron su identidad y lo arrestaron.
Grasso posee múltiples antecedentes, entre ellos denuncias de vecinos en avenida Colón, Córdoba, por episodios de acoso y espionaje. También fue detenido en diciembre de 2024 en Ciudad del Este, Paraguay, por el robo de un bolso con US$12.000 en un shopping, y solicitó ser tratado como mujer según su documento, antes de ser deportado a Argentina y radicarse nuevamente en Córdoba.
Condenaron al ex director de Vialidad por la muerte de un remisero
