Meta presentó Muse, un agente de inteligencia artificial personal que se diferencia de los asistentes tradicionales porque no se limita a contestar consultas: ejecuta tareas y proyectos completos por cuenta propia. Según la compañía, el sistema puede convertir metas de largo plazo en planes de acción concretos y seguir trabajando incluso después de que la persona cierra la aplicación.
Qué puede hacer y cómo se personaliza
El agente está impulsado por Muse Spark, descrito como el modelo más capaz que desarrolló Meta hasta la fecha para trabajo agéntico en el mundo real. Puede enviar correos, reservar viajes, llenar formularios, abrir un navegador y negociar en nombre del usuario, además de encargarse de objetivos más ambiciosos coordinando tiempo y recursos. Cada Muse es personalizable: se le puede dar un nombre, definir cómo se comunica y diseñar su apariencia, incluido el avatar.
El asistente se conecta, de a una y siempre por decisión del usuario, a aplicaciones de correo y calendario, pagos, salud, música, gastronomía, compras y hogar inteligente. Si un servicio no tiene un conector integrado pero cuenta con una API pública, Muse puede configurar la conexión con las credenciales que le facilite la persona; y si no existe API, puede operar el servicio a través de un navegador tal como lo haría un humano.
Pagos y una computadora hecha a medida
Para las compras, Muse puede completar pagos con Link, la billetera creada por Stripe, y se convirtió en el primer agente de IA cubierto por sus protecciones: cobertura gratuita por artículos dañados o perdidos, bajas de precio, devoluciones sin cargo y garantía de reembolso en compras elegibles. La billetera genera una tarjeta de un solo uso para ocultar los datos reales. Más adelante se sumará Shop Pay como otro método de pago, junto con compatibilidad con 1Password para reutilizar credenciales existentes.
Meta sostiene que los agentes personales requieren un nuevo tipo de infraestructura y por eso construyó Muse Secure VM, una máquina virtual dedicada en la nube donde vive el agente y se almacenan de forma aislada los datos y credenciales del usuario. Un sistema independiente llamado Sentinel funciona en la misma máquina para aprobar cualquier acción que salga hacia internet, y pide autorización a la persona cuando corresponde.
Privacidad, control y disponibilidad
El agente no tiene visibilidad de contraseñas ni métodos de pago: las credenciales quedan en un almacenamiento seguro que Muse puede usar sin verlas. Antes de acciones sensibles, como enviar un mail o concretar una compra, consulta con la persona y muestra un registro completo de auditoría de lo hecho y lo planificado. El usuario decide a qué apps se conecta, qué nivel de acceso otorga y puede desconectar un servicio o pedirle al agente que olvide información específica en cualquier momento. Meta adelantó que más adelante lanzará Muse Confidential VM, con cifrado de extremo a extremo que ni la propia empresa podrá desbloquear.
Por ahora, Muse solo está disponible en Estados Unidos para mayores de 18 años, en iOS, Android y en la web muse.ai, con planes de llegar pronto a las gafas con inteligencia artificial de la compañía y de operar también a través de WhatsApp. El servicio es gratuito para la mayoría de los usos, aunque habrá planes de suscripción para quienes necesiten más capacidad de cómputo.
