Día Mundial de la Alimentación: la FAO llama a innovar para combatir el hambre

El organismo internacional advierte que 645 millones de personas padecen hambre y destaca el papel de la tecnología, la inversión y la cooperación para transformar los sistemas agroalimentarios.

Día Mundial de la Alimentación la FAO llama a innovar para combatir el hambre

“La innovación por sí sola no es suficiente. Su verdadero valor radica en llegar a quienes más la necesitan, y en que pueda compartirse y ampliarse”, afirmó QU Dongyu, director general de la FAO, durante la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación 2026.

En el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora este 16 de octubre, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) puso el foco en la innovación como herramienta para combatir el hambre, mejorar el acceso a dietas saludables y construir sistemas agroalimentarios más sostenibles.

Bajo el lema “Innovar hoy para nutrir mañana”, la campaña de este año plantea la necesidad de combinar los avances científicos y tecnológicos con los conocimientos tradicionales y el trabajo conjunto de gobiernos, empresas, productores, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil.

Según los datos difundidos por el organismo, 645 millones de personas enfrentaban el hambre en 2025, mientras que otras 2.690 millones no podían permitirse una dieta saludable. El panorama se agrava por los conflictos, la inestabilidad económica y los fenómenos climáticos, que ejercen presión sobre la producción y la distribución de alimentos.

Qué propone la FAO para transformar los sistemas alimentarios

La innovación en el sector agroalimentario abarca distintas herramientas y prácticas. Entre ellas, la FAO destaca los servicios de asesoramiento digital, los sistemas de información, las biotecnologías y las variedades de semillas mejoradas, además de las escuelas de campo para agricultores, los modelos cooperativos y las prácticas tradicionales de gestión de la tierra y el agua.

El organismo también subraya la importancia de anticiparse a las crisis mediante estrategias que permitan reducir riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas productivos.

La necesidad de avanzar en esa dirección también se refleja en las pérdidas y el desperdicio de alimentos. A nivel mundial, alrededor del 13% de los alimentos producidos se pierde después de la cosecha, antes de llegar a la venta minorista. A esa proporción se suma otro 19% que se desperdicia en las etapas de comercialización y consumo.

El papel de los gobiernos, las empresas y los productores

La campaña sostiene que la innovación requiere inversión, asociaciones y políticas públicas que permitan ampliar el acceso a nuevas herramientas y conocimientos.

En ese sentido, la FAO señala que los gobiernos pueden contribuir mediante el financiamiento de investigaciones, el fortalecimiento de la infraestructura rural y la implementación de políticas que faciliten el acceso a soluciones innovadoras.

Por su parte, las empresas tienen un papel en el desarrollo de cadenas de suministro más eficientes, la movilización de inversiones y la generación de empleo. La articulación con universidades, centros de investigación, organizaciones sociales y grupos de productores resulta clave para trasladar los avances científicos a la práctica.

El organismo también advierte sobre las desigualdades que atraviesan al sector. Aunque las mujeres participan activamente en la producción de alimentos, la brecha de productividad de la tierra entre hombres y mujeres alcanza el 24%, incluso cuando gestionan explotaciones de tamaño similar.

A su vez, destaca el aporte de los pueblos indígenas a la conservación de la biodiversidad y el potencial de los jóvenes para impulsar la innovación, el empleo y la transformación de las cadenas de valor alimentarias.

Una iniciativa para reconocer a las mujeres del sector

En el marco del Año Internacional de la Agricultora 2026, la FAO también lanzó la iniciativa “100 mujeres héroes en los sistemas agroalimentarios y el desarrollo rural”, destinada a visibilizar a mujeres cuyo trabajo genera cambios en distintas etapas de la cadena alimentaria.

La propuesta reconoce su contribución a la producción de alimentos, la protección de los recursos naturales, la preservación de conocimientos y el desarrollo de oportunidades en las comunidades rurales.

Con estas acciones, la organización busca promover una transformación que permita garantizar alimentos nutritivos, accesibles, asequibles, inocuos y sostenibles, con el objetivo de avanzar hacia la seguridad alimentaria y dietas saludables para toda la población.

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