El calentamiento global preocupa al 84% de los argentinos, por encima del promedio global (81%), pero esa conciencia no se traduce en conductas concretas: 3 de cada 4 personas en el país reconocen que les gustaría vivir de forma más sustentable y, al mismo tiempo, admiten que no hacen los cambios necesarios. Así lo indica la encuesta Worldviews Survey 2026, elaborada por la red global WIN y la consultora argentina Voices!, publicada este 5 de junio, en el marco del Día Mundial del Medioambiente.
El relevamiento, que abarcó 45.000 personas en 45 países entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, ubica a la Argentina entre los diez países con mayor distancia entre aspiración y comportamiento sustentable, junto con Corea del Sur, Filipinas, Tailandia y Ecuador. Además, esa brecha se amplió 5 puntos porcentuales desde 2020.
Pesimismo en alza
Uno de los hallazgos más llamativos es el avance del desánimo: el 48% de los argentinos cree que «ya es demasiado tarde» para frenar el cambio climático, frente al 37% que pensaba lo mismo en 2020. El promedio global se ubica en el 42%. Al mismo tiempo, la proporción de quienes consideran al calentamiento global una amenaza seria cayó del 90% en 2021 al 84% en 2026, lo que sugiere un desgaste gradual aunque la preocupación sigue siendo mayoritaria.
Confianza en la acción propia, desconfianza en el Estado
Pese al pesimismo, el 84% de los argentinos cree que sus acciones personales pueden mejorar el medioambiente, siete puntos por encima del promedio global. Sin embargo, solo el 47% considera que el gobierno nacional está tomando las medidas necesarias —por debajo del 46% global—, y el 53% directamente lo cuestiona.
«Los argentinos no se sienten impotentes frente al problema. Creen que sus acciones pueden generar impacto. Sin embargo, la mayoría reconoce que no logra sostener cambios consistentes en su vida cotidiana», señaló Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices! y analista social.
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Quiénes se preocupan más —y quiénes menos
El estudio detecta diferencias marcadas al interior de la sociedad argentina. Las mujeres son el grupo con mayor sensibilidad climática: perciben más la amenaza y confían más en el impacto de la acción individual. Los jóvenes, en cambio, muestran menor preocupación, menor disposición a pagar por productos sustentables y menos confianza en que su conducta pueda generar cambios —posiblemente por la presión de otras preocupaciones económicas. Los sectores de menor nivel socioeconómico combinan alta preocupación con elevado pesimismo: son quienes más temen que ya sea tarde, en parte porque enfrentan de forma más directa las consecuencias de los fenómenos climáticos extremos.
El desafío ya no es la conciencia
El 68% de los argentinos dice estar dispuesto a pagar más por productos amigables con el medioambiente —en línea con el 65% global—, y el 80% cree que los desastres naturales aumentaron por el calentamiento global. Con ese nivel de información y voluntad declarada, el problema central no es la falta de conciencia. «El verdadero desafío ya no radica en generar conciencia sobre el problema, sino en facilitar que las personas puedan actuar de manera práctica, accesible y sostenible en su vida diaria», concluye el informe.
Fuente: encuesta Worldviews Survey 2026, WIN / Voices! Research & Consultancy. Trabajo de campo en Argentina: enero de 2026, n=1.007 casos.
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