Un estudio del Conicet analizó el impacto del cáncer renal en el tejido adiposo

Investigadores argentinos demostraron que las señales del tumor alteran la estructura grasa vecina y facilitan condiciones para la progresión de la enfermedad.

Conicet

Un equipo de investigación del Conicet demostró que el carcinoma renal de células claras modifica la estructura y la función del tejido adiposo que lo rodea. El hallazgo científico se logró mediante ensayos de laboratorio con muestras de pacientes y donantes sanos procesadas en la provincia de Mendoza. Este avance en la comprensión del microentorno tumoral abre la puerta al desarrollo de nuevas herramientas para el diagnóstico y tratamiento de esta patología.

En primer lugar, los especialistas analizaron la interacción entre el tejido adiposo y las células tumorales en modelos de laboratorio. El trabajo utilizó muestras biológicas obtenidas por Leonardo Romeo, médico en el Centro Urocuyo y el Hospital Español de Mendoza. La recolección incluyó material de donantes sanos de riñón y de pacientes con diagnóstico oncológico.

Por su parte, las evaluaciones determinaron que se establece un intercambio de señales causa y efecto entre ambos tipos celulares. «El tejido adiposo es un conjunto de distintos tipos de células y tiene diversas funciones», explicó Matías Ferrando, becario posdoctoral del Conicet en el IMBECU y líder del estudio publicado en International Journal of Molecular Sciences. El investigador agregó que esta estructura cumple un rol inmunorregulador y aporta energía en forma de lípidos.

Reprogramación celular y riesgo de metástasis

Asimismo, los tumores adquieren capacidades metabólicas que les permiten prosperar en entornos desfavorables. Las modificaciones generadas por la neoplasia alteran la respuesta de las células sanas contiguas. Esta dinámica termina favoreciendo el desarrollo de las propias células cancerígenas.

Sobre este punto, la investigadora del CONICET Virginia Pistone Creydt detalló el impacto estructural en el sector afectado. «Observamos que el tejido adiposo adyacente a los tumores renales sufre cambios en su estructura y en el tipo de factores solubles que libera al medio», afirmó la directora del grupo de Cáncer Renal y Microentorno del IMBECU. La científica, quien codirigió el trabajo junto a Flavia Bruna, advirtió que este nuevo perfil incrementa la capacidad migratoria celular y podría potenciar la metástasis.

Nuevos blancos terapéuticos y diagnóstico no invasivo

En tanto, los resultados obtenidos destacan la naturaleza multifactorial de la enfermedad y sugieren alternativas para la práctica médica futura. La identificación de estas señales moleculares abre camino al diseño de terapias complementarias a los tratamientos actuales.

Finalmente, el equipo científico destacó la posibilidad de aplicar estos conocimientos en instancias de control clínico. «El estudio de los factores que secreta el tejido adiposo mediante biopsias líquidas podría permitir el diagnóstico y monitoreo de los pacientes», concluyó Ferrando. Esta metodología utilizaría fluidos como sangre u orina para la detección del cuadro.

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