La Feria del Libro batió récords en asistencia

La edición aniversario convocó a más de 1.340.000 personas y superó el nivel de ventas del ciclo previo. El protagonismo juvenil y la llegada de premios Nobel blindaron una convocatoria histórica.

La Feria del Libro batió récords en asistencia

La 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró sus puertas marcando un hito histórico de concurrencia y consumo cultural. En un escenario económico desafiante, la muestra en La Rural superó las expectativas iniciales al recibir a más de 1.340.000 personas, lo que representa un incremento del 10% en la asistencia respecto al año previo. Este flujo masivo de público tuvo su correlato en el sector comercial, donde los stands reportaron un alza en las ventas de entre el 10% y el 20%.

Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, destacó la importancia de estos resultados para el sector: “Estamos casi un diez por ciento arriba en cantidad de público con respecto a la edición anterior, que ya fue muy bueno”. Para el directivo, la clave del éxito radicó en la capacidad de movilización del evento: “Conseguimos que durante tres semanas todo el país hable de los libros, era nuestro objetivo”.

La programación de este aniversario destacó por su prestigio internacional y su apertura hacia nuevos lenguajes. La visita de los Premios Nobel J.M. Coetzee y Mo Yan aportó el relieve académico, mientras que la incorporación de una agenda musical con figuras como Fito Páez y la «Noche del Colón» diversificó la oferta para nuevos públicos. En paralelo, el Pabellón Azul se erigió como el territorio predilecto de las nuevas generaciones, donde autoras como Milena Walters y Carolina Sichel dialogaron con lectores que buscan en la literatura un espejo de sus propias realidades.

Por otra parte, la ficción juvenil se posicionó como el género más vendido, impulsada por lectores que demandan tanto tramas intensas como ediciones de lujo. Este segmento también dio visibilidad a conceptos como la “Found Family”, demostrando cómo los clubes de lectura transforman el hábito solitario de leer en una experiencia de comunidad elegida.

La pluralidad fue otra de las insignias de esta gestión. Rainone subrayó la apertura del espacio: “Es una feria plural, tratamos de que convivan todas las ideologías, tenemos espacios de diversidad, y mostramos toda la bibliodiversidad que tenemos en Argentina”. Iniciativas como el «Espacio del Hincha» y el «Chequelibro» para estudiantes permitieron que la feria fuera un paseo accesible y popular para familias y colegios.

Para los protagonistas de la creación, el evento subrayó la potencia del vínculo directo. La escritora Marisa Potes expresó la emoción de este encuentro al señalar que: “Que, entre los millones de libros existentes, alguien elija el tuyo para leer es un privilegio muy fuerte”.

El cierre de la edición conmemorativa se transformó en un festejo colectivo con el Festival Blender y la Fiesta Polenta, despidiendo tres semanas de intensa actividad cultural. Con la mira puesta en el futuro, ya se anunció a España como el invitado de honor para 2027.

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