El terremoto afectó 40 bienes patrimoniales

El movimiento telúrico también dañó otros 84 inmuebles y bienes con valor patrimonial que no cuentan con una declaratoria oficial, además de centros históricos, espacios religiosos y manifestaciones culturales. Las evaluaciones continúan.

El terremoto afectó 40 bienes patrimoniales

El patrimonio colombiano quedó incorporado a las tareas de reconstrucción después de que el terremoto que sacudió distintas regiones del país dejara daños en edificios históricos, espacios religiosos y expresiones culturales. El primer balance oficial identificó 40 Bienes de Interés Cultural (BIC) afectados, aunque el relevamiento también alcanzó a otros inmuebles y bienes con valor patrimonial que no cuentan con una declaratoria formal.

El diagnóstico fue elaborado a partir de información recopilada por organismos oficiales y comprende bienes ubicados en Antioquia, Cauca, Chocó, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, algunos de los departamentos que registraron mayores consecuencias tras el movimiento telúrico del 10 de agosto.

Las autoridades señalaron que se trata de un primer relevamiento y que los resultados pueden modificarse a medida que avancen las inspecciones técnicas en territorio. Hasta el momento, 22 de los 40 Bienes de Interés Cultural presentan daños de grado alto, 13 de grado medio y cinco de grado bajo.

Valle del Cauca es el departamento con mayor cantidad de bienes culturales alcanzados, con 23 casos, mientras que Antioquia y Cauca registran seis cada uno. En Cali fueron relevados 11 bienes con daños de consideración. Entre ellos se encuentran el Palacio Nacional, la Catedral de San Pedro, el Teatro Municipal y el Hospital Universitario Evaristo García.

El relevamiento también contempla 84 bienes muebles e inmuebles con valor patrimonial que no poseen una declaratoria oficial, pero que igualmente resultaron afectados por la emergencia. Entre ellos hay 39 edificaciones religiosas, incluidos templos e iglesias distribuidos en distintos departamentos del país.

Centros históricos y patrimonio en riesgo

Entonces, los daños también se extendieron a sectores urbanos donde se concentra parte de la memoria arquitectónica de las comunidades. El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia (MinCultura) estableció que 12 de los 15 centros históricos ubicados dentro del área de influencia del terremoto sufrieron algún tipo de afectación.

En la lista aparecen sectores patrimoniales de Abejorral, Jardín, Jericó y Santa Fe de Antioquia, junto con zonas históricas de Popayán, Manizales, Aguadas, Salamina, Buga, Cali, Cartago y El Cerrito.

Entre los sectores que requieren especial atención se encuentra el Paisaje Cultural Cafetero, reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial. En esa región se registraron daños en infraestructura urbana y rural, particularmente en localidades cercanas al epicentro.

Según el balance oficial, entre las consecuencias relevadas aparecen colapsos de viviendas, vías bloqueadas y fallas en servicios básicos, con especial incidencia en sectores rurales. Las localidades más próximas al epicentro, ubicado en el municipio de San José del Palmar, en Chocó, concentran algunas de las situaciones más graves.

Entre ellas figuran Sevilla, El Cairo y El Águila, donde las autoridades continúan con el relevamiento para determinar el alcance de los daños. La tarea implica revisar tanto las condiciones estructurales de los inmuebles como las posibilidades de intervención sobre edificios que forman parte de conjuntos históricos.

El impacto, sin embargo, no se limita al patrimonio construido. El Ministerio también identificó consecuencias sobre ocho manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial, vinculadas con saberes, prácticas y expresiones que forman parte de la vida cultural de distintas comunidades.

El listado incluye los saberes asociados al viche, las macetas de alfeñique de Cali, los alabaos y gualíes del Pacífico, la partería afro, la salsa caleña, las cocinas tradicionales, la pesca artesanal en el río Magdalena y el Carnaval de Riosucio.

En tanto, la incorporación de estas manifestaciones al diagnóstico amplía el alcance de la recuperación, ya que no se trata solamente de reparar edificios o espacios físicos. También será necesario considerar las prácticas y conocimientos que dependen de las comunidades que los mantienen y transmiten.

“Enviamos nuestro mensaje de solidaridad a los familiares de todas las víctimas, de quienes perdieron la vida, están heridos o desaparecidos. Les decimos que no están solos y que debemos seguir trabajando unidos como Nación, porque viene una etapa muy difícil: la reconstrucción”, expresó la ministra de Cultura, Paola Holguín.

Frente a este escenario, el Ministerio anunció la conformación de una red de profesionales especializados para acompañar los diagnósticos y los posteriores procesos de restauración y reconstrucción. También anticipó la emisión de una resolución que permitirá agilizar las reparaciones locativas en los inmuebles alcanzados.

Las autoridades aclararon que estas primeras intervenciones no significan una restauración inmediata. En los edificios que presentan daños estructurales profundos será necesario realizar estudios especializados antes de determinar qué tipo de recuperación corresponde.

En ese proceso deberán contemplarse tanto las características arquitectónicas de cada inmueble como el valor histórico y simbólico que esos espacios tienen para las comunidades. De este modo, las decisiones sobre las obras de mayor complejidad quedarán sujetas a los resultados de los estudios técnicos.

El diagnóstico constituye así una primera aproximación al impacto del terremoto sobre el patrimonio colombiano. Mientras continúan las inspecciones, el Gobierno trabaja en una hoja de ruta para ordenar las tareas de recuperación y establecer prioridades, en paralelo con la atención humanitaria y la reconstrucción de las comunidades afectadas.

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