Un mapa interactivo con propuestas para desconectar de las pantallas y volver al juego

La psicopedagoga Mariana Savid invita a utilizar la guía de espacios para encontrar alternativas de juego, cultura, naturaleza y encuentro durante el mes de las infancias.

Un mapa interactivo con propuestas para desconectar de las pantallas y volver al juego

Un mapa con propuestas para jugar y compartir.

Agosto, el mes de las infancias, llegó con una propuesta especial que se construye bajo el lema #CrecemosJugando, una invitación a recuperar el juego, el encuentro y el tiempo compartido. En ese marco, la psicopedagoga y especialista en educación digital Mariana Savid, junto a la Red Córdoba por la construcción de una ciudadanía digital saludable, elaboró un mapa de actividades y espacios pensado para que niños, niñas y familias puedan encontrar propuestas por fuera de las pantallas.

La iniciativa parte de una preocupación que Savid viene planteando desde hace tiempo: cómo lograr que la tecnología ocupe un lugar saludable en la vida cotidiana de las infancias sin desplazar aquellas experiencias fundamentales para su desarrollo.

“Agosto es el mes de las infancias en Córdoba, y este año el lema es #CrecemosJugando que nos invita a una celebración profunda: ‘Un día para jugar, compartir y celebrar juntos’. Pero en el correr de nuestras vidas, entre agendas, obligaciones y el ruido constante de las notificaciones, ¿realmente estamos celebrando lo que importa, o solo estamos llenando agendas?”, plantea la especialista.

Para ella, el debate no pasa simplemente por determinar cuánto tiempo utilizan los chicos los dispositivos, sino por observar qué experiencias quedan relegadas cuando las pantallas ocupan demasiado espacio. Sobre eso, resalta: “Como psicopedagoga que acompaña a familias hace más de veinte años, siento la necesidad de compartir una advertencia que nace tanto de la evidencia como del corazón: el futuro de nuestras infancias está en peligro si no velamos por sus derechos y los protegemos activamente”, sostiene.

En ese sentido, advierte que el problema aparece cuando la tecnología comienza a reemplazar instancias de contacto y exploración necesarias durante la infancia. “Cuando las pantallas ocupan el lugar del abrazo, del juego libre, de la mirada cómplice y de la conversación cara a cara, estamos vulnerando el derecho fundamental de nuestros niños y niñas a una infancia plena, rica en vínculos y en experiencias que se viven con los cinco sentidos”, afirma.

El dato alarmante: 60 días frente a las pantallas

Uno de los puntos de partida de la propuesta es el tiempo que los chicos pasan frente a dispositivos electrónicos fuera del horario escolar. Según el planteo de Mariana, las infancias pasan en promedio cuatro horas diarias frente a pantallas. La cifra anual permite dimensionar el impacto: son alrededor de 1.460 horas, equivalentes a 60 días completos al año. “Sesenta días que podrían ser de barro en las manos, de carrera en el pasto, de preguntas curiosas en un museo o de simples y eternas partidas de cartas con los abuelos”, resume.

Frente a este escenario, propone una herramienta que denomina Reseteo Digital, una práctica que ya había desarrollado como concepto para trabajar con familias y que, según explica, no debería entenderse como una prohibición o como una guerra contra la tecnología.

Lejos de ser una prohibición, el Reseteo Digital es una pausa activa y consciente. Es un permiso que nos damos como adultos y que les otorgamos a ellos para frenar la sobreexposición de estímulos que satura su sistema nervioso y atenta contra su capacidad de atención, creatividad y regulación emocional”, explica.

La propuesta implica generar momentos concretos en los que los dispositivos quedan en segundo plano para recuperar actividades compartidas. “Es el momento de guardar el celular, apagar la computadora y decir: ‘Ahora estamos aquí, juntos, celebrando’”, señala.

También pone el foco en el valor del juego libre y de aquellas experiencias que no necesariamente tienen un objetivo productivo. El aburrimiento, el error, la exploración y el contacto físico forman parte, sostiene, de los procesos necesarios para el desarrollo infantil.

“La neuroeducación nos enseña que el cerebro infantil necesita del juego libre, del error, del ensayo, del aburrimiento y del contacto físico para madurar sus conexiones neuronales. Las pantallas ofrecen recompensas inmediatas que anulan la tolerancia a la frustración; el juego físico, en cambio, construye resiliencia”, plantea.

Recuperar la mirada de la infancia

El llamado de Savid también está dirigido a los adultos. Para ella, parte de la solución consiste en volver a mirar el mundo con la curiosidad propia de la infancia y recordar qué experiencias tenían valor cuando no existían los actuales niveles de conectividad. “¿Recuerdan la emoción de encontrar un insecto en el jardín? ¿La inmensidad de un tobogán visto desde arriba? ¿La magia de una obra de títeres donde los personajes cobraban vida?”, pregunta para abrir la memoria y reconectar con esos momentos.

Desde esa perspectiva, el objetivo del mes de las infancias no debería limitarse a organizar actividades o realizar regalos, sino a recuperar el tiempo compartido. “Solo si somos capaces de observar el mundo que nos rodea a través de los ojos de los niños y niñas, podremos realmente proteger sus derechos”, sostiene. Y agrega: “El objetivo de este mes no es solo organizar eventos, sino poner el foco en entender sus necesidades profundas y defender su derecho a ser niños, a equivocarse, a aburrirse y a reinventarse”.

La propuesta apunta así a correrse de la lógica del consumo como principal forma de celebración. “La mejor forma de celebrar el Día de las Infancias no es comprando el último juguete de moda. Lo mejor que podemos hacer es pasar tiempo con ellos. Hacerles saber, con palabras y con gestos, que son profundamente amados e importantes”, expresa Savid.

Entre las alternativas que menciona aparecen acciones sencillas: salir a caminar, ir a una plaza, sentarse en el pasto, leer un cuento, jugar un juego de mesa, ir al teatro, cocinar o construir una carpa con sábanas. “Estas pequeñas grandes acciones son las que refuerzan su infancia con recuerdos y momentos especiales que llevarán grabados para siempre en su memoria emocional”, afirma.

Un mapa para volver a conectar

Con ese espíritu nació el Mapa de Infancias Sin Pantallas, que se trata de una guía que reúne espacios y propuestas permanentes para infancias en Córdoba Capital, Sierras Chicas y alrededores. La intención es ofrecer diversas opciones para que las familias puedan reemplazar parte del tiempo de pantalla por experiencias culturales, recreativas, educativas y al aire libre.

“Desde la ‘Red Córdoba por la construcción de una ciudadanía digital saludable’, queremos compartir con todas las familias un mapa interactivo con las actividades que nuestra provincia ofrece para celebrar el mes de las infancias”, cuenta Mariana.

El material incluye propuestas agrupadas en distintas categorías: lectura y acercamiento a los libros; juego libre y primeras infancias; arte y creatividad; naturaleza; granjas educativas; ciencia y curiosidad; circo y artes escénicas; cafés amigables para niños y talleres grupales de apoyo y recreación.

Un mapa interactivo con propuestas para desconectar de las pantallas y volver al juego
Escanear el QR para acceder al mapa.

Entre los espacios vinculados a la lectura aparecen CEDILIJ, la Sala Infantil y Juvenil Malicha, la Biblioteca Popular María Saleme, la Sala Infantil Edith Vera de la Biblioteca Córdoba 27 de Abril, la Biblioteca Popular Bella Vista, Bebeteca del barrio El Oasis y la Biblioteca Popular Sarmiento de Río Ceballos. También se incluyen librerías como Del Palacio, Quarte Librería y Librería Ateneo.

Para quienes buscan juego libre y actividades destinadas a las primeras infancias, el mapa menciona Mariposa Espacio, Bebeteca, Refugio de Infancias, Rondas para cuidadores y bebés y JugArte.

En el apartado de arte y creatividad figuran propuestas como La Yema, CREA Espacio Creativo, Cosmo Multiespacio, Casa Museo María Elena Walsh, Semillar Experiencias, Casa Pepino y Casa Roja, esta última con talleres de artes plásticas y teatro para personas con discapacidad.

La guía también propone salir de la ciudad y aprovechar espacios naturales. En Córdoba Capital aparecen el Jardín Botánico, la Reserva Natural General San Martín, el Parque del Kempes, Parque del Chateau, Parque Sarmiento, Parque de la Biodiversidad y Parque Las Heras.

En Sierras Chicas y Punilla, el listado incluye la Reserva Hídrica Los Quebrachitos, Reserva Los Manantiales, Casablanca la Granja de Capilla, Dique La Quebrada, Cascada de Unquillo, Senderos de Río Ceballos, Pumakawa, Proyecto Carayá, Parque La Serranita, el circuito de bici senda y hamacas en la costanera del lago de Carlos Paz, Parque Los Cocos y Parque del Amigo en Salsipuedes.

También se incorporaron granjas educativas como Granja La Querencia, Granja Fundación Señor Brito, el Vivero Municipal y Huerta Agroecológica de Saldán, Casablanca la Granja de Capilla y Tatú Carreta.

Para despertar la curiosidad científica, el mapa recomienda el Observatorio Astronómico de Córdoba, el Museo Provincial de Ciencias Naturales, Museo Barrilete, Museo Histórico Marqués de Sobremonte, Plaza Cielo Tierra, Casa de las Infancias María Elena Walsh, Centro Cultural Córdoba, Centro Cultural España Córdoba y Museo Emilio Caraffa.

La propuesta se completa con espacios vinculados al teatro y las artes escénicas, entre ellos Circo Gueorgue, El Cuenco Teatro, La Casa de Títeres, Teatro Real, Fresca Viruta Espacio y Teatro Ciudad de las Artes.

También se enumeran cafés amigables para niños, como Káapeh, Oats, Almendra Caffè Kids, Backerhaus, Nashka, La Maga, Recreo y Sabores, Jaque Mate y Lo Casero, además de diferentes talleres de apoyo, recreación, arte, yoga, literatura, música y actividades para infancias y adolescencias.

La guía aclara que la programación puede modificarse y recomienda consultar las propuestas actualizadas de Cultura de la Municipalidad de Córdoba (@cultura.municba) y Cultura de la Provincia de Córdoba (@cultura.cba).

Para Savid, el mapa representa una manera concreta de transformar una preocupación en una oportunidad: “Custodiar las infancias no es solo protegerlas del exceso de pantallas, sino también abrirles un mundo de posibilidades reales: un mapa lleno de rincones donde el juego, la risa y el encuentro sean los protagonistas”.

Y concluye con una invitación que resume el espíritu de la iniciativa: “Los invito a recorrerlo con los ojos de sus hijos, a compartirlo con otros padres, y sobre todo, a vivirlo en carne propia. Este agosto, regalemos presencia. No hace falta hacer grandes cosas: basta con estar”.

“Porque cuando crezcan, lo que recordarán no será el tiempo frente a una pantalla, sino el calor de una mano que los guió, el eco de una risa compartida y la certeza de que, por un rato, el mundo se detuvo para jugar con ellos”, finaliza.

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