Blázquez: “Lo que viví en el mundial fue lo máximo”

Blázquez: “Lo que viví en el mundial fue lo máximo”

Por Axel Bisig

En una localidad ubicada a 100 kilómetros de la ciudad de Córdoba, llamada Luque, nos encontramos tomando unos mates junto a Joaquín Blázquez. Si uno habla de profesionalidad, humildad, familia y madurez, son palabras que describen perfectamente al actual arquero de Valencia de España, cuyo pase pertenece a Talleres de Córdoba, que con 18 años es una de las promesas argentinas.

Luego de disputar, junto a la Selección Masculina, el Mundial sub 20 de Polonia, “Joaco” volvió a Luque, su pueblo natal, para disfrutar de su familia y amigos. Arranca el día temprano, prepara el mate y junto a sus hermanos, Milagros, Paulina y Maxi, y a sus padres, Nora y Javier, conversan y comparten un lindo momento antes de comenzar sus actividades.

A lo largo del día siempre llega a la casa de los Blázquez algún vecino con un presente o tan solo para saludarlo, debido a su ausencia y tras varios meses sin verlo. Por la tarde, Joaco parte hacia el club del pueblo, donde alguna vez de niño comenzó a incursionar en el mundo del fútbol, allí siempre mira algún partido o entrenamientos tanto sea de tenis, básquet, vóley o fútbol.

HOY DÍA CÓRDOBA (HDC): ¿Qué es Luque para vos?

JOAQUÍN BLÁZQUEZ (JB): Luque es mi casa, mi familia, mis amigos. Es el lugar de donde vengo, allí nací y crecí. En Luque viví durante mi infancia y fue una etapa hermosa. Me encanta estar ahí, porque cuando vuelvo siento que soy niño de nuevo.

HDC: Tu familia es de seguirte y acompañarte en cada uno de tus nuevos retos, ¿qué significa eso para vos?

JB: Tener el apoyo y el acompañamiento de mi familia es lo más lindo y gratificante. Ellos lo viven y lo sienten igual que yo. Estoy agradecido porque nunca me dijeron que no y me permitieron arrancar cada desafío que me propuse.

En lo que va de su carrera futbolística, Joaquín se destaca no sólo por su buen rendimiento a la hora de defender el arco, por su voz de mando y liderazgo, sino también por su contextura física, 1.93 metros de altura. Esto lo llevó a que en noviembre de 2017 firmara su primer contrato profesional y en enero de 2018 esté ya realizando su primera pretemporada con el plantel superior de Talleres y llegar a vestir la camiseta de la Selección Argentina, sueño de todo jugador de fútbol.

HDC: ¿Qué sentiste cuando a tus 13 años tuviste que ir a vivir solo a la pensión de Talleres?

JB: En principio mucha alegría porque fue lo que quise. Con el correr de los días se fue haciendo más complicado, extrañaba bastante. Pero de alguna manera te acostumbras, entras en la dinámica que llevan los compañeros, te adaptás, conocés y te manejás como uno más. Tuve la suerte que en Talleres siempre hubo buenos chicos, con eso es mucho más fácil adaptarse porque te incorporan rápidamente. Para mí fue la decisión más importante que tome en lo que va de mi vida y la más linda porque me permitió vivir cosas increíbles.

HDC: Venís de disputar el Mundial sub 20 de Polonia, ¿cómo fue esa experiencia y que se siente vestir la camiseta de la Selección Argentina?

JB: Tuve la oportunidad de estar en el pasado mundial sub 20 y fue la experiencia más increíble que me tocó vivir. Más allá de que no me haya tocado jugar, lo que se vive ahí adentro es diferente a cualquier otra cosa, representar a tu país es lo máximo. Estoy muy feliz de haber formado parte de ese grupo de jugadores y buenísimas personas.

HDC: ¿Algún objetivo o sueño que tengas?

JB: Mi gran sueño es llegar a jugar en la Selección mayor.

Al igual que de niño, Joaquín Blázquez disfruta pasar el tiempo y jugar con sus hermanos, tomar mates con amigos, visitar el club que lo vio nacer y rodearse de la gente que ama. Joaco es un claro ejemplo de madurez, constancia y humildad que pudimos apreciar desde el primer momento en que nos abrió las puertas de su casa.

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