Umma López Díaz (14 años) y Lautaro Oviedo (12 años), dos jóvenes promesas del karate cordobés, fueron seleccionados para integrar la Selección Argentina que competirá en el próximo Mundial de Karate en México. Tras superar un exigente proceso selectivo, las familias de los deportistas han iniciado una cruzada solidaria para recaudar los 15 millones de pesos necesarios para costear el viaje.
El sueño comenzó a gestarse entre el 14 y el 16 de febrero en Vicente López, Buenos Aires, donde se llevó a cabo un entrenamiento intensivo y el selectivo nacional. Durante tres días, Uma y Lautaro enfrentaron jornadas de 6 horas diarias de entrenamiento bajo una presión constante, donde debieron demostrar su técnica en cata frente a los evaluadores.
Su crecimiento deportivo también la llevó a competir en múltiples escenarios. «Ellos representaron a Córdoba en un Panamericano que se hizo en Villa Carlos Paz. Pero ella dice que representar a Córdoba y a Argentina en un Mundial es algo increíble y soñado», relató Stella, mamá de Umma.
La adolescente inició su recorrido en el karate a fines de 2019, luego de dejar el patín artístico en el Club Social y Deportivo Los Bulevares. Tras la pandemia, sorprendió a sus instructores por su rápida evolución, avanzando de cinturón blanco a naranja en una sola evaluación y recibiendo menciones especiales por su desempeño. Actualmente ostenta el grado de primer Dan, alcanzado en 2025.
«Umma vive este momento con ansiedad, alegría y mucha expectativa. Está feliz, se exige, se autocorrige y le apasiona lo que hace», relató su madre.
Por su parte, Lautaro descubrió el karate casi por casualidad. Había acompañado a su hermana a una clase para conocer la disciplina, pero fue él quien terminó enamorándose del deporte.
«Al principio me divertía escuchar cómo gritaban palabras en japonés. Después me atraparon las técnicas y empecé a practicar en mi casa todo lo que aprendíamos. Con el tiempo me fui enganchando cada vez más», recordó.
Sobre la clasificación al Mundial, explicó que junto a Umma participaron del selectivo nacional tras la invitación de su sensei. «Había muchos dojos de distintas provincias. Presentamos un cata y después nos informaron que habíamos quedado seleccionados. Me pone muy feliz porque fue y es un largo camino pero también vamos a representar lo que es el esfuerzo, disciplina y constancia», expresó.
Reunir los fondos para viajar
Aunque la clasificación ya está asegurada, el principal obstáculo es económico. Las familias impulsan distintas iniciativas solidarias para reunir los fondos necesarios. Ventas de pizzas, rifas, bingos, comidas y hasta la organización de una peña forman parte de las actividades con las que buscan financiar el viaje. «Hacemos de todo para poder recaudar. Somos nuevos en esto, pero no vamos a bajar los brazos», aseguró Stella.
Hasta ahora, la mayor ayuda llegó de vecinos, familiares y personas que conocieron la historia a través de los medios y las redes sociales. También realizaron gestiones ante autoridades municipales y provinciales, aunque todavía esperan respuestas concretas. «Como papás vamos a hacer todo para que ellos puedan viajar», afirmó.
Más allá del resultado deportivo, las familias destacan los valores que el karate les enseña a los jóvenes. «Siempre le digo que una medalla no define cuán capaz es una persona. Si se cae, tiene que volver a levantarse porque todo sirve para aprender. Ningún camino es fácil, pero tampoco imposible», sostuvo Stella.
Mientras continúan con sus entrenamientos y estudios, Umma y Lautaro mantienen intacta la ilusión de representar a la Argentina en el máximo escenario internacional de la disciplina.
Bajo el lema «Juntos vamos a lograrlo», la campaña solidaria sigue sumando apoyos con un objetivo claro: que dos jóvenes surgidos de un club de barrio puedan cumplir el sueño de competir en un Mundial y demostrar que, con esfuerzo y perseverancia, los límites pueden superarse.
