Franco Colapinto finalizó su primera experiencia formal de pretemporada al mando del Alpine A526 en el circuito de Barcelona. Tras una semana intensa de trabajo, el piloto argentino dejó una imagen sólida en la escudería francesa, completando el programa previsto y mostrando una rápida adaptación a un monoplaza que presenta cambios radicales respecto a la generación anterior.
El pilarense tuvo actividad en pista durante toda la jornada del lunes y regresó al asfalto en la sesión matutina del miércoles, ya que el martes el equipo no tuvo acción. En su última salida, Colapinto redondeó una actuación destacada: completó 56 vueltas (más de 260 kilómetros), sumando un total de 106 giros en sus dos días y logrando tiempos competitivos que lo ubicaron por delante de su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly.
Velocidad y adaptación
Uno de los puntos más altos del ensayo fue la mejora en la velocidad final, un déficit histórico de Alpine que parece haberse corregido con el nuevo modelo. En diálogo con la cadena Sky Sports F1, el argentino aseguró: “Todavía estamos adaptándonos al auto y explorando sus límites, pero se siente rapidísimo en recta, lo cual es bueno”.
Sin embargo, el argentino fue analítico respecto al comportamiento del coche en los sectores trabados, marcando las diferencias con los modelos 2025. Según explicó, el auto “no se siente tan rápido en las curvas, hay menos grip y se va un tanto más lento allí”. Esta falta de carga aerodinámica, combinada con la potencia del motor, genera un desafío extra para los pilotos. “Se vuelve más complicado acelerar y genera más deslizamiento. Hay bastante potencia al salir de las curvas y eso es genial. Es una sensación agradable, aunque tenés mucha menos lentitud”, detalló.
Para Colapinto, esta característica hace que la conducción sea más entretenida, aunque exigente para los neumáticos: “Hay mucho derrape, lo que lo hace divertido. No tanto para las gomas, pero sí para nosotros, derrapar un poco más”.
Una nueva era
El trabajo en Barcelona no solo sirvió para buscar tiempos, sino para entender la filosofía de los nuevos reglamentos. “Coches nuevos, nueva generación, es una era completamente nueva y las novedades son tan diferentes que hay mucho a lo que acostumbrarse”, afirmó el piloto a la cadena internacional. Además, destacó que las dimensiones reducidas de los vehículos podrían favorecer el espectáculo: “Los coches son mucho más pequeños y eso seguro ayudará a poder adelantar en pistas que ya eran un poco más estrechas”.
El enfoque de Alpine estuvo puesto en la fiabilidad y en la recolección de datos. “Estamos haciendo todas las comprobaciones del sistema. Esta prueba es muy valiosa para que los mecánicos entiendan cómo conducir el auto, dónde están las partes más sensibles del chasis y de la configuración”, explicó Colapinto, quien se mostró satisfecho con el resultado final: “Hemos arreglado todo y va como queríamos. Todo va muy bien para nosotros en este momento”.
Lo que viene
Con la etapa de Barcelona finalizada, la Fórmula 1 entra en un breve receso antes de viajar a Medio Oriente. La próxima vez que Colapinto se suba al A526 será en los test oficiales de Baréin, que se disputarán en dos tandas a mediados de febrero, donde se terminará de definir la puesta a punto para el inicio del campeonato.
