De la frustración a la remontada: Colapinto dejó atrás Monza y piensa en Madrid

El argentino palpitó el Gran Premio de España en el novedoso circuito de Madring, luego de haber finalizado en el noveno lugar el último fin de semana.

De la frustración a la remontada: Colapinto dejó atrás Monza y piensa en Madrid

Los dos Alpine sumaron puntos en el Gran Premio de Italia.

Franco Colapinto buscará estirar su buen momento en la Fórmula 1 este fin de semana cuando dispute el Gran Premio de España en el novedoso circuito de Madring, sede de la decimocuarta fecha del calendario. El piloto argentino de la escudería Alpine llega a la capital ibérica con el objetivo de consolidarse en la zona de puntos, tras haber superado una montaña rusa emocional en Italia que lo dejó en la novena ubicación y en el duodécimo lugar del campeonato mundial.

El pilarense atraviesa una etapa clave en la máxima categoría del automovilismo. Sus actuaciones recientes lo respaldan: finalizó tres veces entre los diez mejores en sus últimas cinco presentaciones. Sin embargo, su paso por el “Templo de la velocidad” en Monza dejó una cicatriz emocional. Allí, el corredor largó séptimo y llegó a escalar hasta el tercer puesto, pero un despiste durante un relanzamiento lo relegó hasta el decimosexto lugar, obligándolo a protagonizar una épica recuperación para rescatar puntos para su equipo.

Lejos de quedarse atrapado en ese trago amargo, el bonaerense cambió el chip y analizó lo sucedido con optimismo. “Después de un tiempo para reflexionar, creo que como equipo podemos estar orgullosos de nuestro fin de semana”, aseguró el piloto de 23 años, quien confesó que aunque terminó “frustrado” con su desempeño personal en la pista, lograron ejecutar una “fuerte recuperación para terminar en los puntos”. En esa misma línea, remarcó que el ritmo de su monoplaza fue sumamente fuerte en cada una de las sesiones y destacó que el paquete de actualizaciones tiene un potencial que aún deben seguir explorando.

Un escenario con condimentos únicos

La visita a territorio ibérico marcará un hito, ya que la categoría reina no competía en esta ciudad desde hace más de cuatro décadas. El escenario será el predio de IFEMA, que albergará un recorrido de 5.470 metros de longitud diseñado para que los autos superen los 340 kilómetros por hora. Colapinto anticipó que será un desafío que requerirá mucho aprendizaje rápido para encontrar el límite, e hizo hincapié en la curva 12, bautizada como La Monumental. Se trata de un sector peraltado con una inclinación del 24% que, según sus propias palabras, “será divertido de conducir en la realidad”.

Más allá de las exigencias técnicas que demandarán las 57 vueltas de la final, la cita española tendrá un sabor muy especial para el argentino. Colapinto recordó que solía residir en Madrid, por lo que guarda grandes recuerdos de esa época y admitió que la organización hizo un trabajo excepcional para preparar el evento. Con la motivación de correr en un lugar familiar y la necesidad de sumar para que Alpine descuente ventaja en la tabla de constructores, Franco fue tajante sobre su meta inmediata: “Nuestro objetivo en Madrid es explotar esto y una vez más terminar en los puntos

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