Barcelona se adjudicó este domingo el campeonato de la primera división española al derrotar por 2 a 0 al Real Madrid en el estadio Camp Nou. Por la trigésimo quinta fecha de la temporada, el elenco dirigido por Hans-Dieter Flick resolvió el cruce rápidamente para dar la vuelta olímpica en la cara de la visita y festejar un nuevo título consecutivo.
Ráfaga y efectividad
El encuentro decisivo comenzó con una contundencia absoluta por parte del dueño de casa, que necesitaba apenas un empate pero no quiso postergar su coronación. Cuando transcurrían solamente ocho minutos de juego, el atacante inglés Marcus Rashford se hizo cargo de un tiro libre en el borde del área y de forma magistral transformó esa infracción en el primer grito de la jornada, desatando la locura de los hinchas presentes.
Sin darle tiempo de reacción a su oponente, los catalanes ampliaron la diferencia sobre los 17 minutos exhibiendo una precisión total en los metros finales. Tras una brillante sucesión de pases colectivos, Dani Olmo habilitó con un taco exquisito a Ferran Torres, quien sacó un remate inatajable para Thibaut Courtois y sentenció el resultado de manera prematura, confirmando la superioridad del local.
Crisis blanca y festejo final
Del otro lado, el Merengue llegó al compromiso inmerso en un clima interno sumamente tenso y perjudicial. La semana previa estuvo marcada por fuertes divisiones en el vestuario, incluyendo un viaje polémico de Kylian Mbappé a territorio italiano y una pelea física entre el uruguayo Federico Valverde y el francés Aurélien Tchouaméni. Ese profundo malestar general quedó en evidencia sobre el césped, donde mostraron una imagen deslucida y carente de respuestas futbolísticas.
Durante la etapa complementaria, los blancos amagaron con la remontada, pero el arquero de Barcelona Joan García respondió con muchísima solvencia para tapar un mano a mano clave y el árbitro le anuló una conquista a Jude Bellingham. Luego del final, se desató la fiesta blaugrana para celebrar la obtención del vigesimonoveno trofeo de liga de su historia, ignorando las provocaciones de Vinicius, quien se retiró haciendo señas referidas a las quince “Champions” obtenidas por su club.
