España le dio una paliza táctica a la Francia de las estrellas y clasificó a la final

Mikel Oyarzabal de penal y Pedro Porro en el complemento le dan la ventaja y el pase provisorio a la final.

España le dio una paliza táctica a la Francia de las estrellas y clasificó a la final

Fue un recital. La España de Luis de la Fuente dejó sin opciones a la Francia de Didier Deschamps, la dominó desde el primer minuto y consiguió el pasaje a la gran final del próximo domingo, donde enfrentará a Inglaterra o Argentina. En Dallas, el 2-0 fue engañoso -el resultado más ilusorio que tiene este deporte-, porque la Roja mereció más: redujo por completo a Les Bleus, que se vieron ampliamente superados en todos los sectores de la cancha y no podrán jugar su tercera final al hilo.

El dominio español se materializó temprano en el Dallas Stadium. A los 21 minutos, tras una absurda desconcentración de Lucas Digne que terminó derribando a Lamine Yamal dentro del área, el árbitro salvadoreño Iván Barton no dudó en señalar el penal. Con una templanza absoluta, Mikel Oyarzabal se encargó de la ejecución y venció a Mike Maignan con un zurdazo esquinado. Con este tanto, el atacante alcanzó su quinto grito en el torneo —igualando el récord nacional en un mismo certamen junto a Emilio Butragueño y David Villa— y llegó a 14 conquistas con su selección en la temporada, firmando un registro inédito para un futbolista de su país en un solo año.

El golpe de gracia de Pedro Porro

Durante el segundo tiempo, la tónica del encuentro no se modificó en absoluto. Lejos de replegarse para cuidar la ventaja, España continuó manejando los hilos del mediocampo con un Rodri intratable. A los 13 minutos de la segunda mitad, llegó la tranquilidad: Pedro Porro tiró una pared fantástica con Dani Olmo y, tras recibir la devolución en la medialuna, definió con enorme jerarquía por encima de Maignan para estampar el 2-0 definitivo.

Con este golazo, el lateral del Tottenham escribió su propia página de oro al convertirse en apenas el segundo defensor español capaz de festejar por duplicado en una misma cita mundialista, un hito que hasta el momento solo ostentaba Fernando Hierro desde la edición de Corea-Japón 2002. Francia, que además había sufrido la baja por lesión de William Saliba durante la etapa inicial, sintió el impacto y quedó completamente Knock out, sin respuestas físicas ni futbolísticas para revertir la historia.

Desconcierto y despedida para el candidato

La imagen que dejaron los dirigidos por Didier Deschamps estuvo lejísimo de la chapa de favoritos con la que llegaron a los Estados Unidos. Un Kylian Mbappé llamativamente desconectado y sistemáticamente neutralizado por el fondo de la Roja terminó siendo el fiel reflejo de un equipo que careció de ideas creativas y juego asociado. Solo algunos arrestos individuales de Bradley Barcola o los ingresados Doué y Cherki aportaron algo de pimienta, pero terminaron siendo aproximaciones totalmente inocuas.

Ya sobre el cierre, el arquero Unai Simón incluso se dio el lujo de subsanar un error propio tras una mala salida fuera del área, regresando a tiempo para contener en dos tiempos un remate de Désiré Doué que pudo haber sido el descuento.

España se abrazó a su segunda definición mundialista de la historia con la ilusión de emular la gesta de Sudáfrica 2010. Francia se despidió con las manos vacías en la noche tejana, mientras que el ganador del juego ya espera con ansias el trascendental cruce de este miércoles entre argentinos e ingleses.

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