Leandro Córdoba jugará en Racing de Avellaneda

La Academia cordobesa vendió la mitad del pase del delantero a cambio de 650 mil dólares.

Leandro Córdoba jugará en Racing de Avellaneda

Tras varias horas cargadas de tensión y negociaciones al límite, el pase de Leandro Córdoba a Racing de Avellaneda se concretó oficialmente. La figura de la Academia de Nueva Italia acordó su desembarco hacia la máxima división del fútbol argentino. Este final feliz llega luego de una jornada marcada por la incertidumbre, donde la operación estuvo a punto de caerse por diferencias económicas que finalmente fueron subsanadas.

La operación le dejará un alivio financiero fundamental al Racing cordobés, ya que los de Avellaneda desembolsarán 650 mil dólares para adquirir la mitad de los derechos del joven jugador de 21 años. Inicialmente, el club presidido por Manuel Pérez conservará el 50% restante de la ficha, asegurándose así una participación directa ante el interés de otros mercados.

Cláusulas millonarias

Más allá de esa inyección inicial de dinero, el acuerdo entre las partes incluye una condición deportiva muy beneficiosa para las arcas cordobesas. Se estableció una obligación de compra por un 30% adicional si el delantero alcanza a disputar 15 encuentros oficiales con su nuevo club. Un detalle vital en la letra chica de este artículo radica en la sumatoria: para contabilizar esos cotejos, basta con que Córdoba a sume apenas un minuto sobre el campo de juego.

En caso de cumplirse dichos parámetros, la dirigencia que lidera Diego Milito deberá abonar otros 500 mil dólares extras. Con ese ingreso futuro, el monto global de la transacción llegaría a 1.150.000 dólares, en la que Racing de Córdoba mantiene todavía una plusvalía del 20%. Desde Nueva Italia despidieron a la joya nacida en Devoto: “¡Gracias por dejar todo por nuestra camiseta!”.

Los números de Córdoba en Racing

Nacido el 12 de mayo de 2005, el extremo llegó a Nueva Italia a principios de esta temporada proveniente de Sportivo Devoto, equipo de la Liga Regional de San Francisco. En ese club marcó 33 goles para coronarse campeón del Apertura y el Clausura. Su llegada a la Primera Nacional se gestó por recomendación de Ramiro Torres, quien lo conocía desde hacía varios años y no dudó en avalar su incorporación.

Rápidamente, pasó del anonimato a convertirse en una de las apariciones más destacadas del plantel. Durante esta campaña disputó 20 partidos (14 como titular), convirtió cinco goles y aportó tres asistencias. Sin embargo, su progresión se frenó en los últimos cinco compromisos debido a una entorsis de tobillo sufrida el 17 de julio frente a Mitre de Santiago del Estero, un cuadro que luego derivó en un edema óseo.

Ya recuperado desde lo físico, Gustavo Coleoni lo llevó al banco de suplentes el último domingo en la victoria ante Colón, aunque no sumó minutos. Esa fue su última imagen con la indumentaria albiceleste antes de viajar a Buenos Aires para someterse a la revisión médica y superar las idas y vueltas contractuales que, finalmente, le abrieron las puertas de la máxima categoría.

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