Instituto ya tiene un nuevo guardián bajo los tres palos. Tras la salida de Manuel Roffo hacia Cerro Porteño, Marcos Ledesma arribó a la Gloria con la intención de adueñarse del puesto y ser protagonista en el inicio de la competencia oficial. El riocuartense, de 29 años, brindó sus primeras declaraciones y dejó en claro el entusiasmo que le genera vestir esta camiseta, perfilándose para el debut en el Torneo Clausura frente a Vélez Sarsfield, el 24 de julio.
Apenas sumó sus primeros entrenamientos, el arquero destacó la buena recepción que tuvo por parte de sus nuevos compañeros. En el plano estrictamente futbolístico, valoró el amistoso contra Belgrano, cruce que le sirvió para ganar confianza. “Vi muchas cosas positivas. Encontré un equipo que sabía a lo que jugaba, que no arriesgaba por arriesgar y que fue punzante cuando tuvo que convertir. Me sentí bien”, analizó sobre el rendimiento colectivo.
El peso del director técnico
A la hora de explicar las razones que lo trajeron de regreso a su provincia natal, el futbolista surgido en el sur cordobés fue tajante y destacó el rol clave que jugó el entrenador para convencerlo. Su llegada no se debió a un único factor, sino a un interés genuino que percibió desde el primer contacto telefónico.
“Fue un combo de cosas lo que me sedujo, entre la propuesta del club y la posibilidad de tener minutos. La llamada de Diego Flores fue importante para mí”, reveló el exjugador de Estudiantes de Río Cuarto, Platense y Defensa y Justicia. Además, remarcó que conocer desde adentro la pasión con la que se vive el fútbol cordobés inclinó definitivamente la balanza.
La vara alta bajo los tres palos
Otro de los temas ineludibles durante su contacto con la prensa fue la responsabilidad de reemplazar a quien fue una de las figuras indiscutidas del conjunto local en el semestre anterior. Lejos de esquivar la presión, el jugador que utilizará la camiseta número 29 asumió su nuevo rol con suma naturalidad y un profundo respeto por su antecesor.
“Mis respetos a Roffo, sé que dejó una vara alta. También sé que han pasado buenos arqueros por este club, y eso hace que el desafío sea aún más grande”, aseguró quien llega para atajar en este campeonato.
El gran objetivo continental
Finalmente, Ledesma hizo hincapié en el aspecto grupal para la segunda mitad del año. A la hora de definirse, aseguró tener un perfil de trabajador incansable e indicó que llega al club para aportar su “granito de arena” apoyándose en la humildad y el profesionalismo desde el primer día.
Puertas adentro, el plantel ya fijó sus prioridades y no oculta el deseo de pelear en la parte alta de la tabla para dar un salto de calidad. “El objetivo es meternos dentro de los ocho y clasificar a las copas internacionales. Eso lo vamos hablando con el grupo”, sentenció.
Hay arquero y hay expectativa en el equipo de Alta Córdoba. El 24 ante el Fortín se pondrá en marcha nuevamente la ilusión de la Gloria.
