River Plate presentará este martes un documento formal ante el Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), lo que marca su regreso a las reuniones dirigenciales tras seis meses de ausencia. El texto expone seis ejes de cambio que abarcan modificaciones estructurales en los campeonatos de Primera División, el sistema arbitral y los recursos económicos, con el objetivo de reestructurar aspectos troncales del ámbito local.
El club, que estará representado desde las 11 en el predio de Ezeiza por el vicepresidente Ignacio Villarroel, organizó sus reclamos bajo la premisa de proponer desde adentro. La institución de Núñez había abandonado su silla el pasado 5 de marzo por considerar que no existían “garantías procedimentales” claras en la toma de decisiones. Ahora, amparada en su condición de asociación civil sin fines de lucro y miembro fundacional, busca debatir una reforma integral de manera colaborativa con el resto de los equipos.
Torneos y reglas claras
Entre las prioridades del escrito asoma la reducción gradual de participantes en la máxima categoría, actualmente estancada en 30 equipos tras las recientes determinaciones de la conducción que lidera Claudio Tapia. A su vez, el proyecto exige establecer normativas que no se alteren con la temporada en marcha.
El reclamo por la estabilidad del reglamento apunta directamente a las desprolijidades del último tiempo, como la decisión de la AFA de otorgarle a Rosario Central el título de campeón de la Tabla Anual en 2025, una distinción que no estaba contemplada al inicio de aquella competencia. Además, la dirigencia exige reordenar el calendario general y las ventanas de los mercados de pases.
La lupa sobre el arbitraje
Otro de los focos más sensibles apunta contra la Dirección Nacional de Árbitros, a cargo de Federico Beligoy. River exige definir criterios objetivos para las designaciones, implementar evaluaciones por rendimiento y crear un comité independiente que audite los procesos.
Este ítem llega en un contexto de máxima fricción política. Días atrás, el presidente Stefano Di Carlo aseguró públicamente que al equipo lo habían perjudicado en sus últimos cinco partidos (haciendo foco en un penal no sancionado sobre Ángel Correa ante Tigre) y pidió que los jueces “encuentren un límite en términos de la vergüenza”. La réplica no oficial apareció poco después en el estadio de Barracas Central —el club ligado a la familia Tapia—, donde se colgó una bandera anónima con la leyenda “Di Carlo Chilindrina”.
Economía y transparencia
En el plano institucional, la propuesta del Millonario reclama mayor acceso a la información y procedimientos más transparentes en el día a día del Comité Ejecutivo.
Si bien el club ratifica su respaldo al modelo de distribución solidaria del dinero entre las instituciones, plantea la necesidad urgente de reformular el esquema de los derechos de televisión, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. En ese sentido, el documento finaliza proponiendo nuevas líneas de acción para generar y ampliar los recursos que hoy administra la casa madre del fútbol argentino.
