La historia está para ser escrita y Jonas Vingegaard transformó su bicicleta en una pluma. El danés se quedó este domingo con el Giro de Italia y completó el círculo de las tres grandes vueltas del ciclismo mundial.
El deportista nacido en Hillerslev ya forma parte de un club reservado para unos pocos. Con esta coronación en la península, se transformó en apenas el octavo competidor capaz de ganar el Tour de Francia, la Vuelta a España y la reciente “Corsa Rosa”. De esta manera, se suma a un selecto grupo que integran leyendas como Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Felice Gimondi, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome.
Dominio absoluto en la montaña
El representante del Team Visma-Lease a Bike construyó las diferencias decisivas en los ascensos más exigentes, quedándose con la victoria en cinco etapas. En la clasificación general finalizó con una ventaja total de 5 minutos y 22 segundos sobre el austríaco Felix Gall, quien culminó en el segundo lugar. El podio lo completó el australiano Jai Hindley, con un retraso de 6:25 respecto al líder. Por su parte, el colombiano Egan Bernal también tuvo una actuación destacada al meterse dentro de los diez mejores de la competencia, finalizando décimo.
Los maillots alternativos
La carrera también dejó otros protagonistas destacados a lo largo de las semanas. El italiano Giulio Ciccone con 277 puntos se quedó con la clasificación de la montaña gracias a su regularidad en las etapas de alta exigencia. El francés Paul Magnier (195) conquistó la camiseta ciclamino que distingue al líder por puntos luego de sumar tres victorias al sprint. Por su parte, el portugués Afonso Eulálio fue reconocido como el mejor joven de la prueba tras vestir la maglia rosa en varias jornadas. En la tabla colectiva, el Team Visma-Lease a Bike terminó siendo, sin discusión, la estructura más sólida de todo el certamen.
El cierre en la capital
La última jornada tuvo un carácter mayormente ceremonial y concluyó con ocho vueltas por la ciudad de Roma. En esta etapa final, el italiano Jonathan Milan fue quien se llevó el triunfo tras imponerse en el sprint masivo. Allí, el flamante campeón cruzó la meta junto a sus compañeros para celebrar la obtención del título de manera definitiva y rodeado por su familia.
La emoción y el próximo desafío
“Es increíble. Es algo con lo que he soñado toda mi vida, y poder lograrlo es muy especial para mí”, expresó el vencedor, quien no pudo contener las lágrimas al ver la cantidad de público presente en las calles.
Tras este festejo, el próximo objetivo en el horizonte inmediato será concretar un histórico doblete en el Tour de Francia, donde tendrá como principal rival a vencer al esloveno Tadej Pogacar, quien ganó las últimas dos ediciones.
