La ilusión de Dogos XV de sumar una segunda corona continental se desvaneció el viernes por la noche en Córdoba. En la gran final del Súper Rugby Américas 2026, la franquicia cordobesa cayó por 26-17 ante Pampas en el Córdoba Athletic y no pudo revalidar el título obtenido en 2024.
Ante un gran marco de público y en un duelo marcado por la intensidad física y el rigor táctico, el conjunto dirigido por Diego Ghiglione nunca logró sentirse cómodo y terminó cediendo ante un rival que aprovechó mejor sus momentos y se mostró más efectivo en los pasajes decisivos del encuentro.
Pampas golpeó primero con un penal de Estanislao Renthel a los cuatro minutos, aunque la respuesta local no tardó en llegar. Después de varios intentos, Dogos encontró espacios sobre la derecha y, a los 19 minutos, Agustín De Vertiz apoyó el primer try de la noche para desatar el festejo de los hinchas cordobeses.
Sin embargo, la reacción visitante fue inmediata. El equipo conducido por Juan Manuel Leguizamón elevó la intensidad, comenzó a manejar mejor la posesión y encontró dos tries antes del descanso. Primero, Agustín Fraga culminó una larga secuencia ofensiva y, ya con el tiempo cumplido, Tobías Wade aprovechó una desatención defensiva para apoyar sin oposición y darle a Pampas una ventaja de 13-7 al término de la primera mitad.
El complemento terminó de inclinar la balanza en favor de la visita. Pampas dominó territorialmente, forzó errores y aprovechó la tarjeta amarilla recibida por Nicolás Roger para profundizar su control del partido. Aunque dos conquistas le fueron anuladas tras la revisión del árbitro Damián Schneider, el conjunto bonaerense mantuvo la calma y amplió la diferencia con un nuevo penal de Renthel.
Dogos volvió a meterse en partido gracias a la puntería de Roger, pero cuando parecía que podía acercarse en el marcador llegó el golpe decisivo. Tras varias fases cerca del ingoal, Bautista Farisé ejecutó un preciso kick para que Jerónimo Ulloa apoyara el tercer try de Pampas y comenzara a sentenciar la final.
En los minutos finales, un nuevo penal convertido por Farisé estiró la ventaja visitante. El try de Mateo Soler en la última jugada del encuentro apenas sirvió para decorar el resultado. El pitazo final encontró a los jugadores de Pampas celebrando su primera consagración y a Dogos XV lamentando una derrota que duele por el escenario y por el momento en que llegó.
«Hoy la sensación es amarga por este resultado que es inapelable. Hoy Pampas fue mejor», reconoció con honestidad el entrenador de la franquicia cordobesa, Diego Ghiglione, una vez concluido el encuentro. Pese al golpe, el head coach valoró el proceso y la identidad construida por el equipo: «Pueden cambiar las personas y los jugadores, pero hay un ADN muy fuerte y lo vamos a seguir intentando».
El entrenador también remarcó la necesidad de bajar las pulsaciones tras una temporada exigente. «Es momento de descansar, volver un poquito al club y estar con los amigos y la familia», señaló.
Del lado de los campeones, la satisfacción era total. «Estábamos convencidos de ganar. Vinimos a Córdoba a buscar la copa», afirmó Faustino Santarelli, una de las figuras de la final. El tercera línea destacó la mentalidad con la que afrontaron el partido: «Desde que arrancamos el año, pensamos únicamente en llegar a este momento y, por suerte, se nos dio. Esta vez salimos a buscarlo de entrada y los 23 que entramos a la cancha jugamos un partidazo«. Y agregó: «Son siempre partidos muy parejos, que pueden quedar para cualquiera. Las otras dos veces entramos dormidos, este partido por ahí al principio nos costó, pero, a partir del minuto 15′,20′ supimos imponernos. Después, en el segundo tiempo salimos a buscarlo, en ningún momento dejamos de buscarlo y por suerte esta vez cayo de nuestro lado».
También el capitán de Pampas, Lucas Marguery, puso en valor el recorrido del equipo a lo largo del semestre. «Es una felicidad tremenda y la tranquilidad de que el laburo que hicimos estos seis meses rindió sus frutos. Para la franquicia es un lindo desahogo», expresó.
Por su parte, Juan Manuel Leguizamón destacó el compromiso de sus dirigidos y el sentido de pertenencia construido en el plantel. «Los que consiguen esto son los que tienen un gran sentido de pertenencia. Estoy muy contento por los chicos, por su nivel de esfuerzo y el compromiso. Me genera mucho orgullo verlos, cumplieron con todo lo que se prometieron».
Más allá de la derrota, el balance de la temporada para Dogos XV continúa siendo positivo. La franquicia disputó 16 partidos, mantuvo un rendimiento alto durante toda la competencia, promedió 5,5 tries por encuentro y consolidó nombres propios como Nicolás Viola, Faustino Sánchez Valarolo y Valentín Cabral.
Sin embargo, el desenlace dejó un sabor amargo. La caída llegó en casa, en el partido más importante del año y significó además la pérdida del invicto como local. Un golpe duro para un equipo que había demostrado personalidad y regularidad durante toda la temporada.
Con este resultado, el palmarés del Súper Rugby Américas mantiene a Peñarol como el máximo ganador del certamen con tres títulos, mientras que Jaguares XV, Dogos XV y ahora Pampas cuentan con una consagración cada uno. Finalizada la competencia, los jugadores de ambas franquicias regresarán a sus clubes de origen mientras aguardan una posible convocatoria a Los Pumas para la ventana internacional de julio.
