El derrumbe del consumo interno y la paulatina pérdida de poder adquisitivo provocaron una verdadera crisis en la economía productiva del país. La industria es uno de los sectores más afectados, lo cual provocó el cierre de fábricas y el despidos de miles de trabajadores.
El caso más reciente es el de Zanella. El fabricante de motocicletas despidió ayer a unos 70 empleados y cerró la planta administrativa y de producción que operaba en la localidad de Caseros, en el partido bonaerense de Tres de Febrero. “Llegaron a la planta y les entregaron una copia del telegrama de despido. La planta venía mal desde febrero y la empresa adeudaba parte de los sueldos y aguinaldos desde junio”, dijo el secretario de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) del partido, Hernán Torres.
Los problemas a los que aludió el sindicalista se agudizaron en agosto pasado, cuando la compañía anunció el despido de unos 32 operarios en la planta que opera en la ciudad de San Luis, después de cerrar sus operaciones en Mar del Plata y de realizar ajustes también en Córdoba.
La industria automotriz es una de las más golpeadas por la crisis económica. Según datos de la División Motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), el sector registró un descenso del 45,2% en los primeros nueve meses del año, respecto del mismo período de 2018.
En simultáneo, otras empresas como la cementera Loma Negra decidieron profundizar sus ajustes en medio del complejo escenario económico actual. La cadena de electrodomésticos Musimudo, por ejemplo, comenzó a incurrir en el no pago de indemnizaciones y salarios. La firma ya cerró más de 50 locales en el último año.
Crisis: la cementera Loma Negra profundiza su ajuste
La empresa cementera Loma Negra decidió cerrar la planta de producción que operaba en el partido bonaerense de Olavarría y aseguró que intentará reubicar a los 22 trabajadores que desempeñaban tareas en ese establecimiento.
De esta manera, se sumaron a otros 23 que prestaban servicios de manera tercerizada. Al respecto, Alejandro Santillán, de la Asociación Obrera Minera Argentina (Aoma), dijo que el cierre de la planta se veía venir desde hace varios meses, pero la firma controladora no lo hacía público. En tanto, voceros de la compañía dijeron que el cierre se decidió porque la planta operaba por debajo de los niveles de producción que requería para ser sustentable, entre otras razones.
Por último, de acuerdo a un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), la caída acumulada, en lo que va del año, es de 12,8%.
