El flamante ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, se mostró cauteloso con relación a la posibilidad de modificar las retenciones al campo. “Debemos ser muy sabios y responsables en el tratamiento, porque meter más presión podría traer menor producción, no meter presión podría llevar a no poder cumplir con un plan de gobierno equilibrado”, advirtió el funcionario en una entrevista publicada ayer en medios bonaerenses. No obstante, apuntó a “quienes pueden hacer un esfuerzo sin que signifique una caída de la actividad”.
Para Basterra, es preciso “hacer un estudio meticuloso del disturbio económico que generó Mauricio Macri” porque a nadie le sirve que el campo no crezca. “Queremos que produzca materia prima como base de cadenas de agregación de valor para que el trabajo argentino adquiera relevancia y sea parte de la dinamización de la economía Argentina”, añadió.
De hecho, en los últimos días se especuló con una suba de retenciones bajo esta modalidad, es decir, de acuerdo al valor agregado. De esta manera, se apuntaría a retenciones menores ante productos con una mayor industrialización y derechos más altos para lo contrario. Esto abarcaría soja, trigo, maíz y girasol, entre otros granos, como las carnes y productos lácteos. Finalmente, confirmó que se encuentra en “reuniones permanentes” con los referentes del campo.
“Primero debemos resolver nuestra estructura que ya la tenemos y vamos a seguir con las reuniones que ya venimos realizando, pero ahora si de forma oficial”, explicó el titular de Agricultura. Cabe recordar que, días atrás, Basterra descartó una relación complicada con las principales autoridades de campo. “La relación con el campo obviamente va a ser de mucho diálogo, que es lo que nos caracteriza”, dijo el ingeniero agrónomo de 61 años el martes pasado, durante su jura como ministro.
