El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) lanzaron este miércoles un paro nacional por tiempo indeterminado tras fracasar las negociaciones salariales con las cámaras empresarias del sector.
Sin embargo, pocas horas después del inicio de la medida, la Secretaría de Trabajo —dependiente del Ministerio de Capital Humano— dictó la conciliación obligatoria por 15 días y obligó a retrotraer el conflicto.
La resolución ordenó a los gremios levantar el paro y retomar las tareas de manera habitual, mientras que las empresas no podrán aplicar sanciones ni represalias contra los trabajadores.
El reclamo salarial
Los sindicatos calificaron como “vergonzosa” la propuesta empresaria de no otorgar aumentos en mayo y aplicar recién desde junio actualizaciones atadas a la inflación.
El gremio reclama un salario mínimo de $2,8 millones y argumentó que las empresas del complejo exportador obtuvieron ganancias extraordinarias tras la reducción de retenciones.
“En la actividad aceitera los salarios representan apenas el 3,3% de las exportaciones del sector”, sostuvieron.
La respuesta empresaria
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (CIARA-CEC) calificaron el pedido sindical como “desorbitante” y aseguraron que el conflicto “ya no es salarial sino político”.
Según las entidades, el salario inicial aceitero ya supera los $2,34 millones y el promedio ponderado del sector alcanza los $4,9 millones mensuales.
Además, señalaron que desde noviembre de 2023 los salarios aceiteros aumentaron 361%, por encima de la inflación acumulada.
Las cámaras también advirtieron que un paro en plena cosecha gruesa afecta exportaciones, ingreso de divisas y toda la cadena agroindustrial.
La actividad económica volvió a caer en abril, según una consultora privada
