Cierra Fate: la fabricante de neumáticos anunció el fin de sus operaciones y despidió a 920 trabajadores

Mientras el titular de FATE cuestionó a la gestión de Javier Milei por un supuesto “menosprecio al capital nacional”, delegados del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino afirmaron que los operarios permanecen en la planta “defendiendo su trabajo” tras el cierre de la histórica empresa FATE.

Desde el gremio adelantaron que resistirán el cierre de la fábrica de Fate.

Desde el gremio adelantaron que resistirán el cierre de la fábrica de Fate.

La empresa argentina fabricante de neumáticos Fate anunció su cierre definitivo de manera inmediata y despedirá a 920 empleados.

El comunicado de la compañía informó que “Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”.

La planta que dejará de estar operativa es la mayor del país y tenía una capacidad productiva que superaba los cinco millones de neumáticos por año. El cierre se da en un contexto de crisis para la industria afectada por la apertura comercial que generó un mayor impacto de las importaciones.

Al explicar los motivos de la decisión, la firma expresó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”.

El dueño de FATE habló del “menosprecio al capital nacional”

Javier Madanes Quintanilla, titular de FATE, afirmó que la gestión de Javier Milei mostró “menosprecio al capital nacional”, cuestionó la apertura de importaciones y el plan económico oficial, y sostuvo que esas medidas agravaron la crisis del sector, con caída de la producción y pérdida de empleo.

En declaraciones públicas, pasadas, realizadas durante 2024, el titular de la histórica fabricante de neumáticos advirtió que el programa de ajuste impulsado por el Presidente era “el más duro de la historia” y que, junto con la apertura de importaciones, generaba un escenario crítico para la industria local.

Según explicó, esa combinación provocó una fuerte caída en la producción y derivó en el cierre de la planta, dejando a más de 920 trabajadores sin empleo.

Madanes Quintanilla atribuyó el deterioro del sector a lo que definió como un “aluvión importador” de neumáticos, fenómeno que, a su entender, impactó de lleno en la competitividad de la industria argentina.

También señaló que durante el primer año de gestión de La Libertad Avanza la actividad perdió cerca del 30% del empleo, en un contexto de retracción del consumo y desplome productivo.

En una entrevista concedida en mayo de 2024 al canal La Fábrica del Podcast, el empresario marcó diferencias entre el trato que reciben las compañías multinacionales y las empresas de capital local. “Respeto mucho la inversión extranjera, pero es muy distinta la conversación con un CEO de una multinacional que con alguien que invirtió toda su vida en el país. A veces percibo cierto menosprecio al capital nacional”, afirmó entonces.

Además, advirtió que resulta difícil competir en una economía donde la informalidad ronda entre el 40% y el 50%.

El presidente de FATE también cuestionó el plan económico diseñado por el ministro Luis Caputo, al considerar que afecta “gravemente” a las pymes.

En ese marco, criticó el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), al que reclamó aplicar de manera “equitativa”, y apuntó contra la “pasividad” de la Unión Industrial Argentina, cuya dirigencia calificó como “insignificante”.

En relación con el frente cambiario, Madanes Quintanilla anticipó a comienzos de 2025 que el cepo “durará por mucho tiempo” y sostuvo que el país no está en condiciones de liberalizar por completo el movimiento internacional de capitales en el corto plazo.

En entrevistas anteriores, incluso comparó la coyuntura actual con la crisis de 2001, aunque advirtió que el escenario podría resultar aún más profundo.

Pese a sus críticas públicas, al ser consultado en las últimas horas por la Agencia Noticias Argentinas, el empresario evitó realizar nuevas declaraciones y ratificó que la empresa se remitirá exclusivamente al comunicado oficial, en el que atribuyó la decisión de cerrar a los “cambios en las condiciones de mercado”.

Al respecto, fuentes cercanas a la firma señalaron que “es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”.

Delegado gremial de FATE afirmó: “Estamos defendiendo nuestro trabajo”

El delegado de ingeniería de la empresa, Facundo Roa, sostuvo que la protesta de los operarios responde únicamente a la defensa de sus puestos laborales y aseguró que “el problema no es de los trabajadores”. Según sus declaraciones radiales, alrededor de 150 empleados permanecían en la planta “defendiendo nuestro trabajo” ante la incertidumbre generada por la medida.

El dirigente sindical relató que la Policía intervino en el predio con balas de goma mientras los operarios permanecían en el techo del establecimiento, y denunció que no se trataba de delincuentes sino de trabajadores reclamando por su fuente de ingreso.

Además, indicó que el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, Alejandro Crespo, había sido detenido en el ingreso a la fábrica.

Roa también explicó que la decisión de permanecer en el lugar responde a una medida de resistencia frente a los despidos, y expresó que su situación personal, está por ser padre en pocas semanas, reforzó su decisión de sostener el reclamo.

En ese marco, cuestionó la reforma laboral, a la que calificó como perjudicial para los derechos conquistados por los trabajadores. Otros operarios coincidieron con el planteo. Sebastián Tesoro afirmó que unas 700 familias quedaron sin empleo tras conocer el cierre mediante un comunicado difundido de madrugada, y sostuvo que la empresa no evidenciaba una crisis productiva, ya que, según dijo, antes de las vacaciones se fabricaban unas 6.000 cubiertas diarias.

Por su parte, Víctor Ottoboni, con más de dos décadas en mantenimiento, describió la medida como sorpresiva y denunció recortes de personal, salarios congelados y presiones internas.

Las declaraciones de los trabajadores reflejan el clima de tensión dentro de la planta, donde los operarios aseguran que continuarán con las medidas de fuerza hasta obtener garantías sobre la continuidad laboral.

El cierre no fue un evento repentino, sino el resultado de una erosión sistemática de la competitividad que la empresa venía denunciando desde mayo de 2024.

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Los tres factores desencadenantes

Importaciones chinas: a mediados de 2025, el mercado local se vio saturado por un récord de 860.000 cubiertas importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios de origen chino obligó a Fate a rebajar sus productos un 15%, destruyendo sus márgenes de ganancia.
El laberinto macroeconómico: la combinación de una sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias y la falta de incentivos para la exportación dejó a la firma fuera de juego frente a competidores regionales y globales.
Conflictividad y productividad: la dirección de la empresa señaló reiteradamente que el costo laboral y la baja productividad, sumados a una relación gremial desgastada, hicieron que fabricar un neumático en Argentina fuera significativamente más caro que importarlo.

La historia

En este marco, la compañía repasó su recorrido histórico señalando que “a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”.

En esa línea, remarcó: “Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”.

Además, el comunicado recordó que “Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país” y agregó: “Esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante”.

Asimismo, desde la compañía se despidieron agradeciendo al manifestar: “Expresamos nuestro profundo agradecimiento a quienes nos acompañaron en este recorrido: nuestros colaboradores, clientes, proveedores y a todos aquellos que confiaron en nuestra industria”.

Tras el cierre consumado, el empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, se enfocará directamente en los negocios que lleva adelante con Aluar, en la producción de aluminio.

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