El Gobierno nacional enfrenta una semana clave en el frente financiero, con un nuevo vencimiento ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la necesidad de acumular divisas para sostener los pagos previstos en los próximos meses.
En lo inmediato, la Argentina debe afrontar un pago de US$800 millones en concepto de intereses, correspondiente al segundo compromiso del año con el organismo. El vencimiento llega en un contexto en el que aún no está confirmado el tratamiento en el directorio del Fondo de la segunda revisión del acuerdo vigente, instancia que habilitaría un desembolso cercano a US$1000 millones.
Vencimientos bajo presión
El calendario de deuda mantiene elevada la exigencia sobre las reservas. Para 2026, el país deberá afrontar pagos al FMI por más de US$4400 millones, distribuidos en distintos vencimientos a lo largo del año.
En este escenario, analistas estiman que el Tesoro podría recurrir a los dólares disponibles o a compras al Banco Central de la República Argentina (BCRA) para cumplir con el compromiso inmediato, incluso con la posibilidad de postergar levemente el pago a la espera de definiciones desde Washington.
Desde el equipo económico que conduce Luis Caputo, ministro de Economía de la Nación, confían en que el organismo avance con la revisión técnica en mayo y habilite el giro que permita compensar el impacto sobre las reservas.
Estrategia para sumar dólares
En paralelo, el Gobierno busca fortalecer la posición de divisas de cara a los compromisos de julio y enero, donde se concentran pagos relevantes.
La estrategia incluye medidas para incentivar el ingreso de dólares, como flexibilizaciones cambiarias, promoción de exportaciones y herramientas vinculadas a grandes inversiones. El objetivo es sostener un flujo que permita reducir la vulnerabilidad externa y evitar tensiones en el mercado cambiario.
El desafío radica en compatibilizar el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI —especialmente en materia de reservas— con un contexto de restricciones externas y demanda constante de divisas.
El Banco Central flexibiliza el ingreso de divisas para proyectos vinculados al RIGI
