El Gobierno Nacional oficializó este viernes la postergación parcial de la actualización de los impuestos que gravan a los combustibles, la cual debía entrar en vigencia de forma plena el próximo 1° de marzo. Según lo establecido en el Decreto 116/2026, publicado en el Boletín Oficial, la medida busca «continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible».
La normativa, que lleva la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, modifica el cronograma de incrementos que venía siendo postergado por sucesivos decretos previos. En esta oportunidad, se decidió diferir parcialmente los remanentes de las actualizaciones correspondientes a todo el año calendario 2024 y a los tres primeros trimestres de 2025, además de postergar totalmente la actualización del cuarto trimestre de 2025.
De esta manera, para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 31 de marzo de 2026, se fijaron montos de incremento específicos que resultan inferiores a la carga total pendiente. Según el anexo del decreto, los aumentos para este periodo serán los siguientes:
- Naftas (sin plomo y virgen): Un incremento de $17,385 por el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y $1,065 por el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
- Gasoil: Un aumento de $14,884 en el ICL, $8,059 en el tratamiento diferencial para ciertas provincias (como Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y zonas de Mendoza y Buenos Aires) y $1,696 por el IDC.
Finalmente, el decreto estipula que el impacto total de las actualizaciones pendientes de los años 2024 y 2025 surtirá efecto recién para los hechos imponibles que se perfeccionen a partir del 1° de abril de 2026. Con esta decisión, el Ejecutivo intenta evitar un traslado directo y total de la carga tributaria a los precios finales de surtidor durante el mes de marzo.
