Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.498.741 en mayo para no ubicarse por debajo de la línea de pobreza, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El valor corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), que registró una suba mensual de 2%, en línea con la inflación del mes.
Al mismo tiempo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, aumentó 2,4% y alcanzó los $681.246 para el mismo hogar. En términos interanuales, la CBT acumuló una variación de 34,9%, mientras que la CBA avanzó 36,2%.
Cuánto necesitó cada hogar
De acuerdo con el organismo estadístico, una persona sola requirió $485.030 para no ser pobre. En tanto, un hogar de tres integrantes necesitó $1.193.173, mientras que una familia de cinco miembros debió contar con ingresos por $1.576.346 para superar el umbral de pobreza.
Respecto de la indigencia, los ingresos mínimos fueron de $220.468 para una persona, $542.351 para un hogar de tres integrantes y $716.521 para una familia de cinco miembros.
Los alimentos volvieron a subir por encima de la inflación
La división Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un incremento de 2,5% en mayo, ubicándose por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que fue de 2,1%. En los primeros cinco meses del año acumuló una suba de 16,2%, por encima de la inflación general acumulada de 14,7%.
Entre los productos que más aumentaron se destacaron el tomate redondo (62,8%), la lechuga (14,3%), la papa (12,9%) y la cebolla (10,2%). También registraron fuertes alzas las galletitas de agua, la batata, el dulce de leche, la manteca, la leche y el queso sardo.
Por el contrario, algunos alimentos mostraron bajas de precios. Los descensos más significativos se observaron en el limón (-25,3%), la naranja (-24,4%), la banana (-4,6%), el zapallo anco (-2,4%) y los huevos (-1,4%). También retrocedieron varios cortes de carne vacuna, entre ellos el asado, el cuadril y la nalga.
La inflación de mayo fue de 2,1% y se desaceleró por segundo mes consecutivo
