La crisis financiera y productiva de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo: la empresa propuso a trabajadores de su planta de Pilar cobrar una parte de los salarios adeudados con pollos, el principal producto del establecimiento. La oferta surgió durante las negociaciones con los gremios, en el marco de la conciliación obligatoria que rige en esa planta bonaerense.
La compañía atraviesa además un proceso de concurso preventivo solicitado ante la Justicia para las sociedades que integran el grupo. Según la presentación judicial, al 31 de diciembre de 2025 acumulaba una deuda de $536.000 millones, sin contabilizar el pasivo generado durante este año.
Del total informado, unos $199.000 millones corresponden a deudas financieras; $161.000 millones, a proveedores; $52.000 millones, a impuestos; $78.000 millones, a obligaciones laborales y fiscales; y $46.000 millones, a otras deudas comerciales. A esto se suman más de $126.000 millones en cheques de pago diferido rechazados.
Despidos y salarios adeudados
La situación financiera tuvo impacto directo sobre el empleo. A comienzos de septiembre, Granja Tres Arroyos envió alrededor de 1.200 telegramas de despido en sus plantas bonaerenses: unos 700 en Capitán Sarmiento, 450 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar.
Las cesantías quedaron suspendidas por las conciliaciones obligatorias dictadas por el Ministerio de Trabajo bonaerense a pedido del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
En Pilar, la primera conciliación vence el 25 de septiembre y puede extenderse hasta el 2 de octubre. La segunda, correspondiente al personal de las granjas de cría, vence el 1° de octubre y podría prorrogarse hasta el 9 de octubre.
En las negociaciones ya se habían acordado algunas medidas paliativas, como pagos a cuenta y entrega de cajones de pollo a trabajadores afectados por los despidos.
El impacto sobre Córdoba
El concurso preventivo alcanza a las cuatro sociedades que integran el grupo: Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agro Industrial S.A. (HAISA).
Entre ellas se encuentra Avex, que opera un complejo avícola en Río Cuarto, por lo que la crisis también tiene un capítulo cordobés. La empresa no detalló en la presentación judicial cuál será el impacto específico del proceso concursal sobre cada una de las unidades productivas.
La explicación de la empresa
En su presentación ante la Justicia, la compañía atribuyó el deterioro a un “estrangulamiento del mercado interno” y a una “suba desmedida de costos”.
Según la empresa, el consumo interno de pollo alcanzó un límite luego de crecer desde unos 20 kilos por habitante al año en 2000 hasta un máximo de 47 kilos. A ese escenario sumó la caída del poder adquisitivo y el aumento de las importaciones de carne aviar desde Brasil entre 2024 y 2026.
La firma también vinculó su situación con las consecuencias del brote de gripe aviar de 2023, que provocó la pérdida del estatus sanitario y el cierre de mercados externos como China, Chile y la Unión Europea. El grupo sostuvo que esas restricciones redujeron su capacidad de generar ingresos en divisas y trasladaron una mayor cantidad de producción al mercado interno.
Desde 2022, el 34% del capital de Granja Tres Arroyos pertenece a Tyson Foods. En las últimas semanas circularon versiones sobre una eventual adquisición del resto del paquete accionario por parte de la compañía estadounidense, aunque hasta el momento no hubo confirmación oficial al respecto.
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