La industria automotriz se enfría: cae la producción nacional y Córdoba ajusta sus pick-ups

El sector cerró el primer semestre en rojo, aunque junio mostró una mejora mensual.

La industria automotriz se enfría: cae la producción nacional y Córdoba ajusta sus pick-ups

Stellantis adecuará la producción de pick-ups en Córdoba hasta fin de año.

La industria automotriz argentina cerró el primer semestre con una caída de 6,7% interanual en el indicador general que elabora la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC). La cifra refleja un escenario de menor actividad para buena parte de la cadena productiva.

Entre enero y junio, la producción nacional de vehículos se desplomó un 18,3%, las ventas de combustibles asociadas al sector cayeron un 0,7% y las exportaciones de autopartes retrocedieron un 7,2%.

El comportamiento de junio, sin embargo, mostró una dinámica diferente: las variables relevadas por AFAC registraron una mejora mensual del 5,7%, impulsada por un rebote del 12,7% en las exportaciones de autopartes frente a mayo. En contraste, la producción de vehículos continuó en terreno negativo (-1,9%) y la venta de combustibles volvió a ceder (-5,8%).

El impacto en Córdoba

El escenario comienza a trasladarse con mayor intensidad a las plantas automotrices. En Córdoba, Stellantis ajustará durante septiembre y diciembre el ritmo de producción de las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota en su planta de Ferreyra.

La compañía confirmó el viernes que el complejo adecuará sus procesos productivos “en línea con la evolución de la demanda” en los mercados interno y externo. Stellantis definió además a Ferreyra como un complejo estratégico para Sudamérica y aseguró que mantiene sus proyectos de inversión.

El nuevo programa productivo comunicado a los proveedores contempla un volumen inferior al previsto inicialmente. De acuerdo con información difundida por el sitio especializado A Rodar Post y recogida por medios locales, entre septiembre y diciembre se fabricarían unas 3.000 RAM Dakota, frente a las 8.000 unidades previstas, mientras que la Fiat Titano pasaría de 1.500 a 1.000 unidades. El recorte conjunto supera el 30%.

Por el momento, Stellantis no comunicó oficialmente suspensiones ni despidos. El anuncio conocido el viernes refiere a una reducción y adecuación del programa productivo, por lo que cualquier eventual impacto sobre turnos o empleo debe ser presentado como una posibilidad y no como una medida ya confirmada.

La industria automotriz se enfría: cae la producción nacional y Córdoba ajusta sus pick-ups

Brasil y el avance chino: la presión externa

Una de las principales vulnerabilidades del modelo automotriz argentino sigue siendo su elevada dependencia de los mercados externos, en especial de Brasil, destino principal de las exportaciones locales. Una desaceleración del mercado brasileño golpea de inmediato los programas de producción en Argentina.

A este factor se suma la creciente presencia de marcas chinas —con fuerte tracción en vehículos eléctricos e híbridos e importaciones en expansión—, que disputan participación de mercado tanto a nivel nacional como regional. El caso de Stellantis no es aislado: Ford también ajustó el volumen diario de producción de la pick-up Ranger en Pacheco (Buenos Aires) debido a un mercado regional más frío de lo anticipado.

Exportaciones e industria: luces y sombras

Los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) exhiben una realidad ambivalente. Si bien durante el primer semestre se exportaron 150.270 vehículos (frente a los 147.849 del mismo período del año anterior), el repunte debe leerse con cautela, ya que el sector venía de una contracción del 10% en el período previo.

En materia de producción pura, el indicador de ADEFA muestra una caída cercana al 18% semestral. La baja responde tanto a la debilidad de la demanda como a los procesos de reconfiguración interna de plantas que adaptan sus líneas para nuevos desarrollos. En Córdoba, este freno impacta en cadena sobre el entramado autopartista, los proveedores Pyme y el empleo directo e indirecto.

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Balance: inversión estructural vs. coyuntura

El sector automotriz transita un cambio de época. Por un lado, las terminales sostienen compromisos de inversión de largo plazo —como el proyecto de US$ 380 millones en Ferreyra para transformar la planta en un polo de pick-ups y fabricar el motor Multijet 2.2—. Por otro lado, la demanda inmediata no alcanza la velocidad planificada.

Para Córdoba y los polos industriales del país, el desafío central será atravesar este ciclo de desaceleración sin resentir la red de proveedores ni la fuerza laboral local, garantizando que el ajuste de corto plazo no comprometa la competitividad futura.

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