La informalidad laboral alcanzó el 43% en el cuarto trimestre de 2025, consolidándose como uno de los principales desafíos del mercado de trabajo en la Argentina.
El dato refleja que más de cuatro de cada diez trabajadores se desempeñan sin aportes ni cobertura, en un contexto de fragilidad en el empleo y pérdida de poder adquisitivo.
Mayor impacto en jóvenes y mujeres
El fenómeno muestra una incidencia más alta en jóvenes y mujeres, dos de los segmentos más vulnerables. En estos grupos, la inserción laboral suele darse en condiciones más precarias, con menor estabilidad y acceso limitado a derechos laborales.
La situación también evidencia brechas estructurales, vinculadas a la dificultad de acceder a empleos formales y a la persistencia de desigualdades en el mercado laboral.
Un problema estructural
La elevada informalidad no solo afecta los ingresos de los trabajadores, sino que también tiene impacto en la economía en general. Reduce la recaudación, limita la cobertura social y condiciona el crecimiento sostenido.
En este escenario, el dato vuelve a poner en agenda la necesidad de políticas que promuevan la formalización del empleo y mejoren las condiciones de inserción laboral.
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