El Gobierno nacional reglamentó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta destinada a promover proyectos productivos de escala intermedia mediante beneficios fiscales, facilidades administrativas y condiciones especiales para la importación de bienes de capital.
La iniciativa se presenta como un complemento al esquema orientado a grandes proyectos y apunta a dinamizar inversiones en sectores estratégicos, con foco en la producción y la generación de empleo.
Incentivos y beneficios fiscales
El RIMI contempla una serie de ventajas impositivas y financieras para las empresas que adhieran al régimen. Entre los principales puntos se destacan:
- Amortización acelerada de inversiones en el Impuesto a las Ganancias
- Devolución anticipada del IVA vinculado a los proyectos
- Facilidades para la importación de maquinaria e insumos productivos
- Estabilidad normativa, con reglas previsibles durante la vigencia del régimen
El objetivo es mejorar la rentabilidad de los proyectos y reducir los costos iniciales, especialmente en sectores con alta inversión en capital.
Montos mínimos y alcance
El régimen establece montos mínimos de inversión más accesibles en comparación con otros programas vigentes, lo que permite la incorporación de empresas medianas que quedan fuera de los esquemas para grandes capitales.
Si bien los valores varían según el sector, el RIMI apunta a proyectos que impliquen desembolsos significativos pero inferiores a los requeridos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Sectores y bienes incluidos
El alcance del régimen abarca actividades productivas consideradas estratégicas, entre ellas:
- Industria manufacturera
- Agroindustria
- Energía
- Economía del conocimiento
También se incluyen bienes de capital, tecnología e infraestructura productiva, considerados claves para mejorar la competitividad y la capacidad exportadora.
Beneficiarios y objetivos
El RIMI está dirigido a empresas nacionales y extranjeras que desarrollen proyectos en el país y cumplan con los requisitos establecidos.
La medida busca ampliar el universo de inversiones alcanzadas por incentivos oficiales, en un contexto en el que el Gobierno intenta fortalecer la actividad económica y atraer capitales.
En ese marco, el régimen se posiciona como una herramienta para acelerar proyectos productivos de mediana escala, complementando otras políticas orientadas a grandes inversiones y consolidando una estrategia más amplia de estímulo al crecimiento.
El Gobierno flexibiliza el RIGI y eleva el umbral para inversiones de largo plazo









