El comercio minorista de la provincia de Córdoba volvió a cerrar un mes en rojo. Según el relevamiento de agosto de FEDECOM (Federación Comercial de Córdoba), las ventas de los comercios pyme cayeron 5,9% interanual, sobre una muestra de 380 comercios adheridos a sus cámaras y centros comerciales en capital e interior provincial.
El dato, a primera vista, podría leerse como una mejora: en agosto de 2025 la caída había sido de 6,8%. Pero puesto en la serie completa, el panorama es menos auspicioso. Ningún agosto desde 2022 cerró en terreno positivo para el sector: -4,7% en 2022, -4,3% en 2023, -13,9% en 2024, -6,8% en 2025 y ahora -5,9%.
La explicación de fondo: qué IPC se usa para medir el salario
Para entender por qué el consumo no logra despegar, un informe de agosto del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) —elaborado con la Encuesta de Supermercados del INDEC y datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE)— aporta una pista clave, y es metodológica.
Medido con el IPC oficial del INDEC (que usa una canasta de consumo de 2004-2005), el salario real registrado del sector privado cordobés ya se ubicaba en marzo de 2026 —último dato disponible— un 1,1% por encima del nivel de noviembre de 2023. Pero si se aplica la canasta actualizada de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 —la que reclama el FMI que se utilice—, el resultado es otro: los salarios siguen 8,6% por debajo de noviembre de 2023.
La diferencia no es un detalle técnico menor. Según CEPA, es la serie deflactada con la canasta ENGHo la que efectivamente correlaciona con la caída real de las ventas en supermercados, y no la que surge del IPC vigente. Dicho de otro modo: la recuperación salarial que muestran las estadísticas oficiales cambia de signo cuando se utiliza una canasta de consumo más actualizada: en ese caso, los salarios todavía se encuentran 8,6% por debajo de noviembre de 2023.
En términos de bolsillo, CEPA estima que cada trabajador registrado del sector privado cordobés perdió, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, entre $1.312.232 (con IPC vigente) y $4.763.864 (con IPC ENGHo) de poder adquisitivo. Multiplicado por los 515.253 trabajadores registrados en el sector privado de la provincia, la masa salarial perdida en el período equivale a entre $676.131 millones y $2.454.595 millones.
Un mismo rubro, dos historias distintas
Cruzar el informe de FEDECOM con el de CEPA deja a la vista una paradoja llamativa. En el relevamiento de supermercados y grandes cadenas que analiza CEPA, indumentaria y calzado muestra un salto de 59,6% interanual —el mayor de toda la tabla—, algo que el propio informe atribuye en parte a la apertura importadora. En el universo pyme que releva FEDECOM, en cambio, indumentaria cae 6,0% y calzado y marroquinería retrocede 6,6%.
Algo similar ocurre con electrodomésticos y artículos electrónicos: sube 6,3% interanual en los grandes canales relevados por CEPA, pero cae 6,1% en el comercio de barrio de FEDECOM. Son universos distintos —supermercados e hipermercados de más de 200 m² por un lado, comercios pyme asociados a cámaras por el otro— y no necesariamente comparables uno a uno, pero la brecha sugiere que una parte del consumo que se sostiene en esos rubros podría estar corriéndose hacia otros canales, en detrimento del comercio de cercanía.
Los rubros más golpeados del relevamiento pyme fueron muebles y decoración (-10,9%) y ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-8,3%), dos categorías asociadas a decisiones de inversión de mediano plazo en el hogar —otra señal de la cautela del consumidor cordobés.
Cada vez más tarjeta, cada vez menos efectivo
El informe de FEDECOM también registra un cambio en la forma de pago: entre julio y agosto, el pago en efectivo cedió de 69% a 67%, mientras que la tarjeta de crédito creció de 31% a 33%. Es un movimiento acotado, pero va en una dirección: sostener el consumo apoyándose un poco más en el financiamiento, justo en un contexto donde el poder adquisitivo —medido con la vara que más se ajusta a la realidad del consumo, según CEPA— todavía no se recupera.
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La lectura del propio sector
El presidente de FEDECOM, Fausto Brandolín, coincide con ese diagnóstico en el editorial de agosto del informe. Reconoce que la caída de agosto «se moderó» respecto del año anterior, pero advierte que esa mejora «no alcanza a la mayoría de los rubros» y condiciona cualquier repunte sostenido de las ventas a que la recuperación del salario real que plantea el Gobierno «llegue efectivamente» al poder de compra de las familias.
Es, en criollo, la misma tensión que describe el informe de CEPA desde otro ángulo: la discusión ya no es si el consumo cordobés cae o no, sino qué tan real es la recuperación salarial que se necesita para que deje de caer.
Crédito para sostener el consumo
En este contexto, el Gobierno de Córdoba presentó Córdoba Impulsa, un programa que combina seis cuotas sin interés con tarjeta Cordobesa y una línea de créditos de Bancor de hasta $10 millones por comercio, a una tasa final del 33% TNA, para capital de trabajo. El sector comercial respaldó la iniciativa. «La baja de ventas, el aumento de los costos, la transformación en los hábitos de consumo y la competencia desleal nos enfrentan a una situación difícil», señaló el presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Sebastián Parra.
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Desde FEDECOM, Fausto Brandolín destacó que la medida surgió de un trabajo conjunto con el Gobierno provincial y Bancor y sostuvo que beneficiará a los comercios de todo Córdoba.
Los datos dejan una conclusión clara: el consumo cordobés todavía no logra consolidar una recuperación. Mientras algunos grandes canales muestran mejoras en determinados rubros, el comercio pyme acumula cinco agostos consecutivos de caída. En el medio, persiste la discusión sobre cuánto poder de compra recuperaron realmente los salarios y cuánto de ese ingreso vuelve efectivamente al circuito comercial.
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