El incremento en la demanda de gas natural provocado por las primeras bajas temperaturas del año llevó a distribuidoras del país a aplicar restricciones en el suministro para usuarios con contratos interrumpibles, una medida que impacta principalmente en estaciones de GNC e industrias. Aunque la decisión comenzó a implementarse en el Área Metropolitana de Buenos Aires, el escenario genera preocupación en otras provincias, incluida Córdoba.
Desde este martes, distintas distribuidoras iniciaron limitaciones dirigidas a consumidores que cuentan con contratos flexibles, es decir, acuerdos que contemplan la posibilidad de interrupciones durante períodos de alta demanda energética. La prioridad, según explicaron desde el sector, es garantizar el abastecimiento para hogares, hospitales y escuelas.
El presidente de la Cámara de GNC de Córdoba, Marcelo Zanoni, señaló que este tipo de medidas podría alcanzar a cerca del 30 % de las estaciones de servicio que comercializan gas natural comprimido en la provincia. En el territorio cordobés existen alrededor de 300 bocas de expendio, por lo que el impacto potencial sería significativo si la restricción llegara a aplicarse.
Sin embargo, aclaró que hasta el momento no hubo comunicación oficial ni cortes efectivos en Córdoba. Aunque existía la posibilidad de que las limitaciones comenzaran durante la mañana del miércoles, desde el sector indicaron que aún no recibieron notificaciones concretas sobre interrupciones.
El mecanismo responde a una práctica habitual durante períodos de mayor consumo. Los contratos interrumpibles suelen ofrecer costos más bajos precisamente porque no aseguran abastecimiento continuo en momentos críticos del sistema energético.
Desde empresas distribuidoras explicaron que las restricciones no implican necesariamente una suspensión total del servicio, sino una reducción temporal del suministro destinada a equilibrar la demanda general. El aumento del uso residencial para calefacción suele provocar picos de consumo que tensionan la capacidad de distribución.
A pesar del crecimiento de la producción de gas en yacimientos como Vaca Muerta, especialistas advierten que persiste un cuello de botella vinculado a la infraestructura de transporte. Los gasoductos operan cerca de su límite durante los meses más fríos, lo que dificulta trasladar grandes volúmenes de gas hacia los principales centros urbanos.
En este contexto, el orden de prioridad del sistema energético establece que primero se restringe el suministro a usuarios con contratos interrumpibles, mientras que el consumo residencial se preserva como último recurso ante escenarios de mayor exigencia.
Para reforzar la oferta durante el invierno, el Gobierno nacional prevé ampliar las importaciones de gas natural licuado a través de la empresa estatal Enarsa. Estas compras, que suelen intensificarse entre junio y julio, buscan compensar faltantes estacionales y evitar restricciones más severas en la red de abastecimiento.
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