El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, calificó como “histórico” el fallo del segundo circuito de la Corte de Apelaciones de Nueva York que dejó sin efecto una multimillonaria condena vinculada a la nacionalización de la compañía y eximió de responsabilidad a la empresa.
La resolución judicial representa un fuerte alivio tanto para la petrolera como para el Estado argentino, al revertir una sentencia previa que implicaba una indemnización de hasta 16.000 millones de dólares.
Según explicó Marín, el litigio comprendía dos causas: una dirigida contra YPF y otra contra la Argentina. En ese marco, la Cámara ratificó que la firma no tuvo responsabilidad en el proceso de estatización de acciones que pertenecían a Repsol, al tiempo que también dejó sin efecto la condena contra el país.
“El impacto de perder un juicio de esta magnitud podía haber sido determinante para la compañía”, advirtió el ejecutivo, al subrayar la relevancia del fallo para una empresa que cotiza en los mercados internacionales.
Marín también destacó la estrategia legal del Gobierno nacional y elogió la labor del presidente Javier Milei y su equipo. Según sostuvo, las probabilidades de revertir la decisión eran bajas, inferiores al 15%, por lo que el resultado representa “una de las mejores noticias del año” y equivale a quitarle al país una carga potencial de entre 18.000 y 20.000 millones de dólares.
En paralelo, el titular de YPF proyectó un escenario favorable para el desarrollo energético argentino en el contexto global actual, marcado por tensiones geopolíticas y la búsqueda de nuevos proveedores de energía. “La seguridad del suministro es clave, y Argentina se posiciona como un territorio sin conflictos, lo que la convierte en una alternativa confiable”, señaló tras participar en un encuentro del sector en Houston.
En ese sentido, aseguró que el país tiene potencial para consolidarse como un actor relevante en el mercado internacional, especialmente en la exportación de gas natural licuado (GNL). “Podemos convertirnos en el sexto exportador mundial de LNG”, afirmó, al tiempo que anticipó un creciente interés de bancos e inversores internacionales.
Respecto al mercado interno, Marín defendió la política de precios de los combustibles aplicada por la compañía, en un contexto atravesado por el impacto de la guerra en Medio Oriente. “Trasladamos al surtidor únicamente los costos reales”, explicó, y advirtió que una suba mayor podría haber generado una fuerte caída del consumo. “El objetivo es no especular con los consumidores”, remarcó.
Consultado sobre la estatización de YPF durante las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, el ejecutivo consideró que, si bien fue una medida legal, implicó una vulneración del derecho de propiedad que podría desalentar inversiones. No obstante, evitó profundizar en el plano político y aclaró que su función se limita a generar valor para la compañía.
En la misma línea, descartó pronunciarse sobre una eventual privatización de YPF, al señalar que se trata de una definición que compete al Poder Ejecutivo y al Congreso.
Finalmente, Marín sostuvo que, pese a las controversias internas, la percepción internacional sobre la Argentina es positiva. “El cambio que ven desde afuera es extraordinario”, afirmó, y concluyó que las reformas en curso podrían derivar en un escenario de crecimiento sostenido y mayor protagonismo del país en el mercado energético global.
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