Desde hace varios años, ir al supermercado a comprar bienes esenciales se está convirtiendo en una tarea cada vez más desgastante, no solo a nivel económico sino también a nivel mental. A esta conclusión llegó el Informe de consumo masivo y alimentos 2026, realizado por la consultora Perspectivas Sociales por encargo de la agencia de medios Smith.
Algunos de los datos más contundentes tienen que ver con las formas y los sentimientos que experimentan los cordobeses a la hora de elegir un producto. En este sentido, el 79% mira y compara más antes de comprar, el 74% siente que tiene que elegir mejor en qué gastar y en qué no, el 77% reconoce desgaste mental en el proceso de compra y el 59% experimenta fatiga de consumo.
El informe sintetiza que el consumidor “ya no administra una sola escasez, administra tres al mismo tiempo”. La primera escasez tiene que ver con el dinero y el hecho de que cada peso cuenta; la segunda, con la energía mental, lo que provoca mayor cansancio al comprar; y, por último, está el permiso para disfrutar, es decir, que los “gustos” se siguen dando pero bajo un estricto control y con justificación.
La inflación baja, pero el alivio no llega
El contexto actual tiene la particularidad de que la inflación está en baja; sin embargo, los ajustes se siguen realizando. En el caso de Córdoba, este indicador bajó al 2,6% en abril, según el último informe del Centro de Almaceneros de Córdoba. Mientras tanto, el acumulado anual se ubicó en el 12,1% y la variación interanual en el 32,1%.
En cuanto a estas actitudes, el informe sostiene que el consumo no responde solo al bolsillo de hoy, sino a la expectativa del futuro. En este sentido, si el futuro es incierto, las personas que tienen un extra de dinero no suman a la reactivación de la economía por el “miedo a necesitarlo después”.
Por otra parte, la situación en Córdoba según el informe del Centro muestra que seis de cada diez familias no lograron cubrir la Canasta Básica Alimentaria en abril, más de la mitad redujo la cantidad de comidas diarias, y nueve de cada diez hogares recurrieron al crédito o al fiado para poder alimentarse. Las ventas en la ciudad cayeron un 23% interanual, y los comercios de proximidad, como almacenes y carnicerías, registraron una baja del 8,5%.
Seis de cada diez hogares, más ajustados que hace un año
El informe de Perspectivas Sociales, realizado sobre 260 casos con representación por género, edad, nivel socioeconómico y locación en Córdoba Capital e interior, muestra que seis de cada diez hogares están más ajustados económicamente que hace un año. Solo 3 de cada 10 dicen llegar a fin de mes relativamente bien y sin sobresaltos.
Además, se advierte que el ajuste lo están realizando sectores de todos los estratos económicos, pero con mayor intensidad en los niveles más bajos. Sumado a esto, no existe una sensación consolidada de mejora en el horizonte.
En cuanto a los recortes, el reporte establece que el 58% redujo gastos en ropa y calzado, el 55% en salidas y entretenimiento, el 43% en delivery y comidas listas, y el 34% en actividades extracurriculares. Por lo tanto, el ajuste se realiza primero en lo considerado consumo emocional y discrecional, aquello que el hogar percibe como más postergable, mientras que servicios como internet, telefonía y salud muestran mayor resistencia estructural.
