El Gobierno nacional informó que el Sector Público Nacional volvió a registrar superávit financiero en abril, en línea con la estrategia fiscal impulsada por la administración de Javier Milei. Según datos difundidos por el Ministerio de Economía, el resultado primario fue de $632.844 millones, mientras que el superávit financiero alcanzó los $268.103 millones luego del pago de intereses de deuda.
Con estos números, el primer cuatrimestre del año cerró con un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y un resultado financiero positivo cercano al 0,2% del PIB.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el resultado “es consistente con una estricta administración del gasto público” y aseguró que el esquema permite “mantener el orden en las cuentas públicas mientras se continúan devolviendo recursos al sector privado mediante la baja de impuestos”.
El funcionario afirmó además que la proyección oficial apunta a consolidar en 2026 “tres años consecutivos de superávit financiero”, algo que definió como “un hecho inédito en la historia argentina”.
Importante 2👇:
En abril el Sector Público Nacional volvió a registrar superávit financiero✅ El Sector Público Nacional (SPN) registró en abril un superávit primario de $632.844 millones y un superávit financiero de $268.103 millones. En el mes el pago de intereses de deuda…
— totocaputo (@LuisCaputoAR) May 18, 2026
A través de su cuenta de X, el presidente Milei respaldó el anuncio y aseguró que “el superávit fiscal es política de Estado permanente”.
EL SUPERÁVIT FISCAL ES POLÍTICA DE ESTADO PERMANENTE.
VLLC! https://t.co/fIgp7eV6OD— Javier Milei (@JMilei) May 18, 2026
Menor recaudación y control del gasto
El resultado positivo se produjo en un contexto de caída real de la recaudación tributaria. De acuerdo con el Palacio de Hacienda, los ingresos totales del Sector Público Nacional alcanzaron en abril los $13.411.787 millones, con un incremento interanual nominal de 29,6%.
Sin embargo, el avance quedó por debajo de la inflación acumulada del período. La recaudación tributaria totalizó $17,4 billones, con una suba nominal de 27,2% interanual frente a un índice de precios que avanzó 32,6%, lo que implicó una caída en términos reales.
Desde Economía atribuyeron esa dinámica a la desaceleración de la actividad económica, la reducción de impuestos y la baja en los ingresos por derechos de exportación. En particular, los recursos por retenciones registraron una caída de 17,4% interanual.
Entre los tributos con mejor desempeño aparecieron el impuesto sobre Débitos y Créditos, con una suba de 35,1%, los aportes y contribuciones a la Seguridad Social (+28,4%) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) neto de reintegros (+28,1%).
Cómo evolucionó el gasto
Los gastos primarios del Sector Público Nacional ascendieron en abril a $12.778.943 millones, con un incremento interanual de 34,5%.
Las prestaciones sociales representaron la mayor porción del gasto y alcanzaron los $8.094.859 millones (+32,2%). En tanto, las remuneraciones del sector público llegaron a $1.620.999 millones (+28,1%).
Las transferencias corrientes totalizaron $4.389.589 millones. Las destinadas al sector privado crecieron 46,8%, mientras que las dirigidas al sector público cayeron 18,6% interanual.
Por otra parte, los subsidios económicos aumentaron $701.872 millones, principalmente por pagos vinculados al sistema energético correspondientes a marzo.
El gasto de capital se ubicó en $420.661 millones, con una suba interanual de 123,2%. Según el Ministerio de Economía, descontando aportes a organismos internacionales, la inversión real directa y las transferencias de capital crecieron 69,5%.
La meta acordada con el Fondo Monetario Internacional
El resultado fiscal también se da en el marco de las metas comprometidas con el Fondo Monetario Internacional. Tras la segunda revisión del acuerdo, el organismo redujo el objetivo de superávit primario para 2026 y fijó para este año una meta de 1,4% del PIB.
El Fondo destacó que el programa económico se apoya en un “control riguroso y continuo del gasto”, aunque dejó margen para sostener políticas sociales focalizadas.
Analistas privados consideran que, aun con la flexibilización acordada, el objetivo fiscal continúa siendo exigente en un contexto de desaceleración económica y caída del consumo interno.
La directora de C&T Asesores Económicos, María Castiglioni, señaló que la nueva meta luce “más lógica” frente a la reducción de impuestos impulsada por el Gobierno y consideró que el objetivo previo “era muy complicado de sostener”.
Las jubilaciones mínimas perdieron 10,3% frente a la inflación en la era Milei
