El Gobierno nacional avanzó en la definición del cronograma para cancelar el tramo activado del swap de monedas con China, un mecanismo financiero utilizado durante los últimos años para fortalecer las reservas internacionales y afrontar pagos externos en medio de la escasez de divisas.
La decisión forma parte de la estrategia económica impulsada por la administración de Javier Milei para reducir la dependencia de financiamiento extraordinario y consolidar una mayor normalización financiera.
El swap con el Banco Popular de China había sido activado durante la gestión anterior para reforzar las reservas del Banco Central de la República Argentina en un contexto marcado por la presión cambiaria, la falta de dólares y las dificultades para acceder al financiamiento internacional.
Ese mecanismo permitió utilizar yuanes para afrontar operaciones comerciales y mejorar la posición financiera de corto plazo del país.
La estrategia oficial
En el mercado consideran que la cancelación del tramo activado apunta a enviar una señal de mayor orden macroeconómico frente a acreedores, organismos internacionales e inversores.
El Gobierno busca sostener el proceso de acumulación de reservas mediante ingresos genuinos de divisas vinculados principalmente al superávit comercial, el sector energético y la recuperación de exportaciones.
La mejora de las cuentas fiscales y la desaceleración inflacionaria aparecen además como pilares centrales de la estrategia oficial para estabilizar el mercado financiero y reducir tensiones cambiarias.
Presión sobre las reservas
Especialistas advierten que la devolución del swap obligará al Banco Central a mantener un nivel más sólido de reservas netas para evitar presiones sobre el tipo de cambio.
En ese contexto, la evolución del ingreso de dólares provenientes del agro y de Vaca Muerta será seguida de cerca por el mercado durante los próximos meses.
El swap con China se convirtió en los últimos años en una de las principales herramientas financieras utilizadas por Argentina para sostener reservas en períodos de fuerte volatilidad económica y restricciones de acceso al crédito internacional.









